17 de septiembre 2008 - 00:00

IAEF advierte sobre un contexto más complejo para la economía argentina

La crisis financiera internacional se prolonga, se profundiza y se propaga, señala el informe de septiembre del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF).

En particular, destaca el rescate que se vio obligado a realizar la Reserva Federal de Fannie Mae y Freddy Mac, las señales recesivas que exhibe la Unión Europea, y el desalentador panorama que muestra el mercado laboral en los Estados Unidos, todo ello en un contexto de presiones inflacionarias en el mundo desarrollado.

Por si fuera poco, se suma en estos días el pedido de quiebra (al haberse adherido a la convocatoria de acreedores prevista por el Chapter Eleven de la Ley de Quiebras de los Estados Unidos) de la tradicional firma Lehman Brothers, con más de 158 años de existencia en el mercado, luego de haber fracasado un intento de salvataje del Barclay's Bank y de que ningún organismo norteamericano o multilateral saliera a su rescate, lo cual provocó un verdadero cimbronazo en los mercados internacionales.

El informe de septiembre del IAEF subraya, además, que el aumento del riesgo país, la caída de los precios de las commodities de agosto y septiembre y la salida de capitales de economías emergentes, demuestran que la hipótesis de la inmovilización ha quedado refutada.

El mismo informe agrega que este panorama implica para la Argentina la persistencia de un contexto externo menos favorable que el observado hasta julio en materia de precios internacionales, que han retrocedido a niveles similares a los de fines de 2007, lo que se une al muy limitado acceso a los mercados financieros internacionales y a que la recuperación de la confianza del consumidor, luego de la fuerte caída del segundo trimestre, ha sido muy modesta.

Todo ello, indica el informe, lleva a que las estimaciones respecto del resultado de la cuenta corriente de la balanza de pagos en los próximos trimestres arrojen valores más bajos que los observados en los últimos años.

En ese contexto, el informe analiza los indicadores fiscales de julio y concluye que el superávit primario de ese mes, de $ 4.000 millones, estuvo sostenido en parte por ingresos extraordinarios -anticipos sobre utilidades del BCRA- y en parte por una fuerte contracción del gasto de capital.

El informe señala que se desacelera el ritmo de crecimiento de los recursos, netos de ingresos extraordinarios, a la vez que el gasto público corriente sigue creciendo a tasas muy elevadas, del orden del 38% anual.

Por otra parte, el informe destaca que sin perjuicio de la reducción en la tasa de desocupación, se observa una desaceleración en el ritmo de crecimiento del empleo en el segundo trimestre, que estima en el orden de 0,3% interanual, ratificando y profundizando una tendencia que ya se había insinuado en los trimestres previos.

En otro orden, el informe del IAEF señala que los depósitos bancarios mantienen un ritmo de crecimiento del orden del 20% anual, con una recomposición de las colocaciones a plazo fijo, en un contexto de moderado descenso de la tasa de interés desde el pico de junio.

Finalmente y con relación al proyecto de pago al Club de París de la deuda vencida, se destaca en el Informe que la iniciativa tiene un aspecto positivo, como es facilitar la normalización del financiamiento del comercio exterior.

Pero, a la vez, alerta sobre los aspectos de implementación, como la utilización de reservas del BCRA (lo que eleva el coeficiente Pasivos Monetarios / Reservas), el pago de una sola vez (por oposición a un plan de pagos escalonados como ha sido tradicional en otros acuerdos) y otras cuestiones institucionales que la estrategia elegida para el pago podrían traer aparejadas.

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