23 de enero 2002 - 00:00

Inmobiliarias sin ventas preparan nueva protesta

La Cámara Inmobiliaria Argentina prepara una nueva marcha para el martes próximo para reclamar medidas que permitan realizar operaciones con inmuebles que están trabadas por el «corralito» bancario.

La situación del sector es crítica ya que desde hace dos semanas no pueden concretarse compras o ventas de viviendas, por lo que las inmobiliarias no tienen ingresos. De hecho, en la mayoría de los casos no se han pagado los sueldos de los empleados de las empresas.

«Está todo paralizado. Nadie quiere vender nada y tampoco nadie puede comprar nada, porque está atrapado en el 'corralito' o bien tiene efectivo pero se lo guarda», enfatizó el vicepresidente de la Cámara Inmobiliaria, Guillermo Vinelli.

En cuanto a los alquileres, el empresario señaló que se están efectuando contratos por seis meses en pesos, y cuando termine ese período habrá que repactar los valores.

Más perjuicios

Vinelli dijo que las actuales restricciones son aun más perjudiciales que las establecidas en los primeros días de diciembre por el ex ministro de Economía Domingo Cavallo.

«El 'corralito' de Cavallo era una maravilla al lado de esto. Antes las restricciones eran una molestia, pero no tanto como las actuales, porque se podían transferir los fondos de una cuenta a la otra y comprar propiedades, pero esta nueva versión no es un corral, es directamente un cerrojo», graficó el empresario. El directivo de la Cámara Inmobiliaria aseguró que «el único que puede comprar es el que tiene efectivo, pero como tiene miedo de lo que pueda pasar tampoco compra», y agregó que «sólo se registran algunas operaciones esporádicas».

En cuanto a los valores de las propiedades, Vinelli señaló que, «como directamente no hay mercado, no se puede decir si los precios subieron o bajaron».

La semana pasada, la CIA había realizado una manifestación que concluyó con la entrega de un petitorio al gobierno, que pidió una semana para responder, plazo que venció ayer. Desde el Poder Ejecutivo se pidió el lunes pasado 48 horas más de plazo para dar una contestación aunque los empresarios del sector no son optimistas, por lo que decidieron avanzar con una nueva protesta. A esta marcha se sumarán los deudores de créditos no pesificados, los escribanos y demás sectores vinculados a la actividad inmobiliaria.

En ese sentido, un grupo de deudores hipotecarios no bancarios reclamó ayer nuevamente frente al Palacio de Justicia la pesificación de sus deudas al tipo de cambio 1 a 1 y presentó una acción de amparo representado por la Asociación de Defensa de los Consumidores (ADECUA).

«Uno a uno o no paga ninguno», corearon los manifestantes que se congregaron bajo la consigna del llaverazo frente a los Tribunales porteños tras presentar una acción de amparo en el juzgado contencioso administrativo de feria, a cargo de Clara Do Pico.

La titular de ADECUA, Sandra González, promovió «una medida cautelar» contra el Poder Ejecutivo Nacional (PEN) y pidió a la Justicia que ordene que «se mantenga la relación de cambio 1 peso-1 dólar para todos los deudores» de préstamos hipotecarios, prendarios, personales o destinados a la refacción de viviendas.

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