18 de septiembre 2001 - 00:00

Instalarán en La Patagonia escudo antinuclear para detectar ensayos ilegales

Tierra del Fuego - Una base antinuclear sustentada económicamente por las Naciones Unidas (ONU) será instalada próximamente en esta provincia. El gobierno fueguino cedió tierras para la instalación de una estación con sensores para prevenir actividades nucleares, utilización de armas químicas y biológicas. La Argentina es uno de los 50 países que adhirió al tratado de la ONU que establece un sistema internacional de vigilancia para la prevención y prohibición de ensayos y explosiones nucleares. La intención de Estados Unidos es armar un escudo antinuclear, similar al criticado sistema de defensa antimisiles, para proteger a los países aliados de posibles ataques. Sectores de izquierda denuncian que en la base fueguina «se permitirán ensayos nucleares con fines pacíficos».

Tierra del Fuego - La provincia de Tierra del Fuego cedió tierras para la instalación de una base antinuclear en la proyectada ciudad de Tolhuin, en el centro de la isla. La administración fueguina fue la primera en responder a la iniciativa del gobierno argentino que junto a otros 50 países adhirió al Sistema Internacional de Vigilancia para la Prevención y Prohibición de Ensayos y Explosiones Nucleares que, desde setiembre de 1996, impulsa la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y que tendrá su sede principal en la ciudad austríaca de Viena.

Estados Unidos apura la creación de bases antinucleares en todo el mundo para confeccionar un gran escudo que proteja a los países con los que mantiene relaciones directas de posibles ataques.

A través de la firma de un decreto, el gobernador Carlos Manfredotti cedió, el 26 de julio pasado, 5 parcelas entre río Valdez y Laguna del Indio, cercano a Tolhuin, donde se levantará la base antinu-clear. En el lugar, técnicos especializados instalarán sensores para controlar, en un radio determinado, que no se practiquen actividades nucleares.

Tierra del Fuego ya forma parte del Sistema Internacional de Vigilancia para la Prevención y Prohibición de Ensayos y Explosiones Nucleares. Según la ONU y la Constitución fueguina, en esta base está prohibida la realización de experiencias nucleares con fines bélicos.

Sin embargo, algunas organizaciones de izquierda denunciaron que bajo la determinación «fines bélicos» se oculta la posibilidad de que se concreten otras actividades peligrosas. «La ley que sancionó la Cámara de Diputados de la Nación, en 1998, contempla en los anexos que podrán realizarse explosiones nucleares subterráneas con fines pacíficos», denunció Elida Deheza, secretaria de Organización del Sindicato Unificado de los Trabajadores de la Educación Fueguina.

El decreto habilita además a los integrantes de esta base antinuclear a tener libre tránsito por la provincia para realizar diversos estudios.

Según las obligaciones básicas del tratado, la base fueguina será una de las estaciones sismológicas e infrasónicas que constituyen la red auxiliar del Sistema Internacional de Vigilancia. Además, en otras partes del mundo habrá estaciones monitoras hidroacústicas, de radio-nucleidos y de infrasonido.

La Autoridad Regulatoria Nuclear, dependiente de la Presidencia de la Nación, realizó el estudio de emplazamiento para la instalación de la estación de infrasonido en Ushuaia. De ese estudio surgió como resultado la identificación de la zona del río Valdez, cerca de la Laguna del Indio en proximidades de Tolhuin, que está proyectada como la tercera ciudad de la provincia después de Ushuaia y Río Grande.

A partir de la designación del lugar, el gobierno fueguino recordó que el artículo 56° de la Constitución provincial prohíbe la realización de nucleares con fines bélicos, la generación de energía a partir de fuentes nucleares o la instalación de un depósito de residuos nucleares, químicos, biológicos o de cualquier índole.

Estación

La estación típica de infrasonido que se empleará en el Sistema internacional de Vigilancia constará de cuatro sensores que se colocarán bajo tierra formando un triángulo, en pozos protegidos contra la humedad, junto con un convertidor analógico digital y la electrónica asociada.

Cerca de la central se colocará también una torre con sensores meteorológicos. Toda la información que registre la base se archivará y se analizará casi en tiempo real en el Centro Internacional de Datos con sede en Viena.

«Hicimos lo que teníamos que hacer, porque esto estaba parado hace tiempo: es un acuerdo con Naciones Unidas para evitar la proliferación nuclear y la utilización de armas químicas», le dijo ayer a este diario el vicegobernador de Tierra del Fuego,
Daniel Gallo.

La provincia patagónica es la primera en ratificar el acompañamiento que la Argentina le dio al Tratado de la ONU. Además, se sabe, está proyectado instalar bases similares en Salta y Río Negro.

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