La aplicación del IVA de 21 por ciento a los diarios y revistas argentinos anunciada por el gobierno del presidente De la Rúa ha causado profundo impacto en distintos sectores de nuestra sociedad: inquietud en los propietarios de los medios, temor en los trabajadores de la prensa que podrían verse afectados en sus trabajos, y preocupación entre la ciudadanía. Y no puede ser para menos: es que este IVA a los medios constituye en sí un impuesto a la democracia y un gravamen al derecho a la información, pilar de la República.
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Este peligro ya lo preveía el Pacto de San José de Costa Rica, cuando en su artículo 13 sostuvo que no se puede restringir el derecho a la expresión por vías o medios indirectos.
El anuncio efectuado por el ministro de Economía del gobierno de la Alianza constituye una medida intrínsecamente negativa, porque sus efectos conculcan el derecho de todos los ciudadanos a la información, embisten contra la libertad de expresión, cercenan la libertad de prensa y pueden ocasionar pérdidas de puestos de trabajo en una economía con un alto índice de desocupación.
Es incomprensible esta medida, cuando sólo hace días se habló de provocar un shock que impulse la reactivación, ya que este gravamen sobre los medios es marcadamente regresivo, porque recae en los medios y en las empresas más pequeñas que deberán también ajustarse, produciendo bajas en empleos, contracción en el consumo y aumento en el precio de los servicios.
He sabido -por la prensa también-que sólo el último año 25 diarios se vieron obligados en diferentes ciudades y provincias del país a bajar, en algunos casos hasta la mitad, los precios con los cuales llegan a sus lectores.
Preocupación
Es de pensar que -más con este nuevo condicionantevarios medios verán sensiblemente afectada su ecuación financiera y seguramente algunos probablemente deban cerrar. En este sentido, también me preocupa y de sobremanera en esta difícil coyuntura el futuro de los medios gráficos del interior del país, que se sostienen con mucho esfuerzo.
Y la lógica es de hierro: con menos medidos, habrá menos acceso a la información, con menos acceso a la información y a la opinión, el pluralismo ideológico será restringido. Es de esperar que esta administración revea la medida que va a contrapelo no sólo de las tantas promesas que hicieron para llegar al gobierno sino también de la democracia y del progreso.
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