ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

7 de septiembre 2004 - 00:00

¿Jugada oficial?

Termina en escándalo el llamado del Banco Central a economistas, estudios privados y entidades para que le hicieran llegar, como orientación hacia las expectativas de la plaza, las tendencias que tenían sobre cómo evolucionarían las principales variables económicas. Casi sesenta se anotaron. El compromiso del Central fue que cada tanto se iban a publicar los 5 primeros en aciertos por rubro. Pero el viernes pasado se difundieron todos sin discriminarlos en una especie de «Tabla de posiciones». Provocó protestas porque algunos pronostican sólo una vez por mes (Estudio Orlando Ferreres, por caso) y otros van cambiando sus predicciones cada semana, lo que les da ventaja, sobre todo al actualizar el día 23 los pronósticos del 30 o 31 de cierre. Otros muchos se anotaron pero nunca entregaron ningún cálculo (Banco Macro-Bansud, por ejemplo) y los hicieron figurar en la lista de los «sin aciertos». Con esta difusión mezclada, tan cuestionable, el Banco Central pierde, porque muchos de los inscriptos ya anunciaron que no presentarán más sus estimaciones, con lo cual privan a la entidad de un enfoque serio de las tendencias de plaza y, además, los que persistirán son los que salieron en los primeros puestos, obvio, porque terminarán facturando sus entregas ya que es probable que dejen de ser generales. En Estados Unidos, por caso, se usa el sistema de muestra de tendencias, que es lo que corresponde. Por ejemplo, una lista de 40 opinantes y acotando que 26 sostienen en mayoría tal opinión y otros 14 tal otra. Conocer la mayoría orienta mucho. ¿Quién armó aquí esta trapisonda que introdujo como cómplices involuntarios a los medios que difundieron la «Tabla de posiciones» (admitimos que Ambito Financiero también cayó en esta operación de prensa para desprestigiar a economistas)? Ayer se opinaba así. Primer posible culpable sería el gobierno por dos motivos. Por primera vez apareció la tabla el sábado en «Página/12», que nunca hizo un periodismo precisamente de primicias y menos económicas en su historia sino de difusión de ideología marxista-stalinista y hoy es considerado el «house organ» del gobierno para deter-minadas jugadas políticas. Cuando algo realmente le interesa difundir al Ejecutivo nacional -por caso aumentos en la recaudación fiscal-, nunca se lo da a «Página Pravda 12» porque no sería creíble. Lo otro que inculpa a la Casa Rosada es un furibundo discurso -otro más-del presidente de la Nación contra «avezados e ilustrados hombres de la economía» (textual) el miércoles pasado, cuando ya debía tener conocimiento de la jugada de desprestigio que saldría sólo 48 horas después. En segundo lugar, se piensa que podría haber sido un impulso, más comprensible, de los que se vieron primeros en la «Tabla de posiciones» de mezcla de peras y manzanas que lobbiaron la publicación (el ganador, Instituto Argentino de Mercado de Capitales, no era conocido ni por la sección de Economía de los diarios). Ecolatina (la empresa privada del ministro Roberto Lavagna, que atiende su hijo) seguro que no operó esto porque pese a toda la información a que puede tener acceso terminó en el puesto 27°. Se cree en la jugada oficial del sector político del gobierno, que supone que analizar las políticas económicas vigentes en determinados momentos, en función del mejor logro para el país, tiene total vinculación con el mero pronóstico de variables a un mes, que se pueden satisfacer -y sucede-a algunos amigos en sectores técnicos oficiales, o que esos mismos sectores sean los que pronostiquen con ventaja -también sucede-.

ver más
Miguel Bein

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

En primer lugar hay que aclarar que el Banco Central -entidad que fue usada en esto y perderá ahora-, recibe las proyecciones, y sólo dio a conocer correctamente los primeros cinco economistas que en cada variable (dólar, reservas, tasa de interés y otras 11 más) acumularon una mejor performance. El ranking de los que más aciertos lograron no surge de esa entidad. Por eso es importante tener en cuenta a la hora de sacar conclusiones sobre ese ranking, los siguientes puntos:

• Participar en una encuesta de este tipo -se hace también en Brasil de la que se la tomó como modelo- tiene un costo importante. Y no hay ganancia monetaria para el que aporta, sólo reconocimiento espiritual. Quienes aprovechan esta situación son las universidades, que, como si fuera un juego, emplean a estudiantes -que obviamente no cobran por dedicarse a este fin-.
  Son varios los consultores más reconocidos que participan pero no le dedican tiempo por este motivo. Tómese en cuenta que hay que estimar 14 variables de frecuencia mensual, y 7 trimestrales. Pero se las puede actualizar a cada una de ellas una vez por semana. Lo que sucedía entonces es que muchos estudios económicos de renombre, hacían sus proyecciones una vez al mes, al inicio del período. No realizan actualizaciones posteriores. Y ello no significa, en función al resultado, que sean más o menos técnicos que otros. Un caso emblemático: el Macro-Bansud se inscribió en este relevamiento del Banco Central pero luego, decidió no participar. Nunca envió un pronóstico. Y obviamente por ello es que no está en los primeros puestos y aparece injustamente en los que nunca acertaron.

• Los datos con los resultados fueron divulgados primero en forma individual por el Banco Central. Cada participante sabía del puesto en que se encontraba en cada variable, pero no cómo le había ido al resto. Ello habría llevado -se sostenía ayer- a que el economista Miguel Bein informara a «Página/12» de los resultados, y este órgano oficial de prensa del gobierno aprovechó la oportunidad para vengarse de algunos y publicó el viernes anticipos de los resultados, aunque parcialmente porque no estaban todas las variables. Lo mismo del estudio fundado por Mario Vicens (MVA) que contó también con buenos resultados por presidir su titular ADEBA, la Asociación de Bancos.

• Hecha la salvedad de que muchos de los participantes lo tomaron como un servicio al Banco Central -no una competencia para un ranking- para que esté al tanto de las expectativas del mercado, hay otros elementos. Como en todo, los consultores se especializan de distintos ítem. No es lo mismo estimar la variación de precios que el desempleo. O la producción industrial y las importaciones de cada mes. Por caso, Fundación Capital, que fundara el hoy vicecanciller Martín Redrado, salió segunda en cálculo de exportaciones. ¿Podría ser de otra manera si además debe reprochársele no haber salido primera en este rubro? Por este motivo, el error de considerar un ranking general desestimando las especializaciones de cada uno de los estudios. Otra: el Banco Nación primero al estimar el dólar a fin de cada mes y en los depósitos. Pero resulta que gradúa el dólar al comprar (es el segundo mayor adquirente detrás del Banco Central). También salió primero en «estimación de depósitos». Obvio, es la mayor captadora de depósitos en el país, o sea tiene en casa el dato clave.

• Un tema no menor: en una oportunidad uno de los participantes reclamó la existencia de un «código de buena conducta». La filtración de información es habitual y en cierta medida alguna vez puede existir la duda de que una variable se consiguió más que por buenas proyecciones, por buenos contactos.

Pero el gran sospechoso de haber desprestigiado al Banco Central con esta poco seria «tabla de posiciones de aciertos» es el gobierno. No es casual que el 1 de mes -48 horas antes de lanzarse la insólita «tabla»- el presidente Néstor Kirchner haya dicho agresivamente en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno (acto de préstamos para taxistas) lo siguiente: «Obviamente que partimos del infierno, como decimos nosotros permanentemente, y estamos subiendo los escalones del infierno, pero, queridos amigos y compañeros ¿quiénes nos llevaron hasta allí? Son los mismos a los que escuchamos hablar permanentemente en la mayoría de los medios: los integrantes de fundaciones económicas que son financiadas por los organismos internacionales, que escuchan más que el discurso de los argentinos, el de los organismos que fueron responsables durante mucho tiempo de la conducción económica del país

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias