Sólo preparativos y pocas definiciones tuvo el primer encuentro ayer de Néstor Kirchner con Lula da Silva en el momento más crítico del Mercosur desde su creación. Hoy arribará Hugo Chávez a San Pablo y se sumará a la cumbre, en lo que será la jornada clave de la misma. Sobre las papeleras y el conflicto con Uruguay el presidente argentino repitió la postura oficial: "Es un tema bilateral", en referencia a que no será debatido en el bloque. Lo que está a la vista es que, más allá de las definiciones que surjan hoy, las diferencias existentes entre los principales socios del bloque son por el momento muy difíciles de salvar. Llega Chávez al encuentro después de anunciar el abandono de Venezuela de la Comunidad Andina de Naciones. Fue por la decisión de países miembros de buscar acordar libre comercio con EE.UU. y se refugia en el Mercosur. Gasoducto, subsidios agrícolas de Europa, hasta crear nuevo banco público del bloque, y obviamente la crisis con Uruguay y Paraguay figuran en el menú del encuentro central hoy en San Pablo.
Los presidentes Lula Da Silva y
Néstor Kirchner ayer en San Pablo.
San Pablo (especial) --Néstor Kirchner y Luiz Inácio Lula da Silva eligieron ayer el tema menos conflictivo, quizás el único en el que tienen plena coincidencia, para comenzar la cumbre en esta ciudad. En el segundo encuentro del año, los dos presidentes cerraron filas en la posición que mantendrán sobre los subsidios agrícolas en la próxima reunión de América latina y la Unión Europea (UE) del 14 de mayo en Viena.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Según lo conversado, la Argentina y Brasil repetirán que no aceptarán la apertura de sus mercados industriales y de servicios si la UE no accede a incrementar radicalmente sus cuotas para las exportaciones de productos agrícolas.
Pero ni Kirchner ni Lula pudieron confirmar que en Viena Uruguay y Paraguay acompañen la vehemencia de los dos principales socios del Mercosur. Por eso, ante la UE, la Argentina y Brasil podrían presentar una posición solitaria, quizá sólo acompañada por Venezuela dentro del continente.
Kirchner llegó a las 19 al aeropuerto de Gongonhas, acompañado por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; el canciller, Jorge Taiana, y el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradía. El titular de Planificación Federal, Julio De Vido, se sumó más tarde a la comitiva.
Una vez arribados, los argentinos se dirigieron al hotel Sofitel, el lugar elegido por el gobierno brasileño para sostener la cumbre de ayer y la de hoy con Hugo Chávez. Antes de volar hacia Brasil, Taiana negó que en el encuentro se vaya a hablar, al menos formalmente, del tema papeleras, y sostuvo que la situación con Uruguay no es «tensa».
Sin embargo, ya en esta ciudad, tanto Kirchner como su canciller tomaron nota de un dato que circula dentro del gobierno de Lula, tras la reunión que el miércoles de la semana pasada sostuvieron en Asunción, Paraguay, el presidente local Nicanor Duarte Frutos, el boliviano Evo Morales, el uruguayo Tabaré Vázquez y Hugo Chávez. El dato es que Vázquez le habría planteado al venezolano la posibilidad de evitar que la conexión hacia su país del Gasoducto del Sur pase por la Argentina, ante la probabilidad que este estado decida cortar el suministro del combustible. El pedido había sido que la comunicación del gasoducto con Uruguay provenga del sur brasileño, país al que considera más previsible que la Argentina.
Papeleras
El tema surgió antes del encuentro del Sofitel entre Kirchner y Lula da Silva, y del que participaron además los dos cancilleres, Jorge Taiana y Celso Amorim; los respectivos embajadores, Juan Pablo Lohlé y Mauro Vieira; el asesor del presidente brasileño en política internacional, Marco Aurelio García, y el ministro de ese país de Minas y Energía, Fila Rondeau.
Ya dentro de la cumbre bilateral, y según aseguraron fuentes brasileñas a este diario, Lula da Silva consultó sobre la negativa de Kirchner de abrir el Consejo del Mercado Común para tratar el tema de las plantas de celulosa de Fray Bentos, pero no insistió ante las explicaciones que habría dado el argentino: el conflicto de las papeleras es bilateral y el Mercosur no tiene motivos para asumirlo como un problema propio.
Sí hubo tiempo para que Lula da Silva y Kirchner hablaran sobre la oferta que le harán a Uruguay y Paraguay en los próximos días para que estos países no abandonen el Mercosur. La propuesta no sería en realidad en principio muy atractiva. Brasil y la Argentina ofrecerían reglamentar una versión especialmente diseñada para los dos estados menores del bloque de los Mecanismos de Adaptación Competitiva (MAC), el esquema de salvaguardas negociado entre Kirchner y Lula en enero, para el caso en que un país considere que alguna importación produce un daño a un sector local.
Asistencia financiera
Además, se analizará aumentar los planes de asistencia financiera para cubrir desequilibrioscomerciales en los dos países, y la posibilidad de revivir la idea de crear una especie de versión Mercosur del Banco Nacional de Desarrollo (BNDES) de Brasil, con fondos aportados por ese país y la Argentina y los organismos financieros internacionales que giran dinero habitualmente al bloque, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial.
Dejá tu comentario