Como esforzándose para que el mercado no hiciera un guiño contrario a ciertas apetencias políticas -a ver si todavía se enojaban- se vivió en desarrollo que no tuvo mucho que ver con los días previos. Otro aporte de órdenes, con lo cual recuperó su presencia relativa entre las especies -con 15% del total girado por todo concepto- y el volumen que se desplegó con buen nivel de $ 130 millones de efectivo en acciones.
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La respuesta sobre precios no se hizo esperar mucho, después de un mínimo de 1.569 puntos, se protagonizó un ataque sostenido para vulnerar los 1.600 puntos y hacer el delirio de los operadores alcistas. No pudo ser. El cierre, tras alcanzar 1.596 puntos, se debió conformar con la centena de abajo y clausurar el período en 1593. Para la jornada final, 1,3% de incremento ponderado, llevado a una expresión superior en el Burcap: arriba de 2% de alza.
Ciertamente que la última fecha mezcló las barajas. Así, por un Dow bajista de 0,7%, el índice brasileño trepando en rebote de casi 3%. Y el Merval, con el algo más de 1% mencionado. Pero, al repasar cinco ruedas, resultó que el negativo del viernes, el Dow fue el único con aumentos, de 0,7%.
Quedó el Bovespa decayendo 2% semanal, con el Merval en 0,66% de merma. A partir de hoy, se inaugura el «embalaje de fin de año», derivado de lo que el mercado capte de los números votantes. Se verá.
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