Por Daniel Funes de Rioja - Presidente de COPAL - Vicepresidente 1º UIA
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A nuestro entender, la cuestión no pasa por debatir en esta instancia quien ha sido el responsable de la deuda, para que se contrajo o en que se usaron los fondos. Tampoco si el fallo del juez estadounidense Thomas Griesa es justo o razonable.
Todas estas son cuestiones relevantes que la ciudadanía debe ponderar para que no vuelva a pasar, ni volvamos a festejar otro default soberano.
A nuestro entender, lo que hoy importa es saber si nuestro país puede volver a crecer a pesar de esta hipoteca del default sobre sus espaldas, si la deuda social y de infraestructura que la Argentina tiene, puede ser saldada sin recurrir al financiamiento externo de largo plazo para el desarrollo también de la infraestructura física en caminos, comunicaciones, energía, puertos, etc., que nuestro país requiere como condición sine qua non para la inversión productiva que genere empresas y empleos.
La evidencia de estos últimos años de estancamiento de la inversión, de depresión de los indicadores económicos con caída de producción y exportaciones, fuerte retracción de las economías regionales, además de la no generación de nuevos puestos de trabajo en el sector privado, corrobora que "no hacer nada" agudizaría la crisis y convertiría en crónica la recesión afectando especialmente a los sectores más vulnerables de la población.
Bajo estas circunstancias, la mejor negociación de la salida del default, aunque no sea la deseable, que preserve de la mejor manera posible los intereses del país, es el presupuesto indispensable para volver al camino perdido del crecimiento con inclusión social, sin asistencialismo populista pero con redes de protección social efectivas ,con acceso al trabajo digno que solo es el resultado de una economía de mercado vigorosa y transparente, con claras metas de competitividad económica y social, erradicación de la pobreza y la marginalidad, así como inserción en el proceso de globalización, con reglas de juego justas y equitativas
Más allá de toda especulación política u oportunista esta es la realidad sobre la que a nuestro entender se impone la decisión de hoy.
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