«No se hubiese modificado esta pauta de déficit sin haber pedido antes la autorización al FMI», aseguró ayer el secretario de Hacienda, Mario Vicens.
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El gobierno acordó con el FMI un déficit presupuestario de 7.000 millones de pesos para el año próximo y este «rojo» se pactó en el marco de la negociación por el «blindaje financiero». Vicens expresó que este aumento del déficit fiscal previsto en el proyecto de ley de presupuesto 2001 «no es un cambio de política económica» y estimó que el Producto Bruto Interno «crecerá alrededor de 0,5% este año».
En la conferencia de prensa realizada ayer en el Ministerio de Economía, el funcionario explicitó los cambios en el presupuesto para el año 2001 y justificó el aumento del déficit en una caída de la recaudación por el menor crecimiento estimado, por reducciones de impuestos, y por el aumento en los gastos sociales y en obras de infraestructura.
Ratificó que se espera un crecimiento de 2,5 por ciento para el año próximo en términos reales (sin inflación), «cálculo realista pero a la vez conservador». «Seguimos pensando que para el aumento de la inversión deben bajar las tasas y para que esto ocurra se deben ordenar las cuentas públicas», expresó Vicens.
Como ejemplo explicó que el gasto primario del gobierno nacional continuará en torno a los 40.700 millones pesos, «lo que representa un techo».
Vicens destacó que, en los últimos meses, «una reducción en el déficit no implicaba necesariamente una reducción en la tasa de riesgo-país», debido a los factores externos que encarecieron e hicieron exiguo el crédito a los países emergentes y empresas. Además, calificó de «pura especulación comercial» las versiones que señalan que Argentina deberá renegociar su deuda, a pesar de conseguir el «blindaje financiero».
El funcionario, quien estuvo acompañado por el subsecretario de Política Tributaria, Juan Carlos Gómez Sabaini, adelantó que se envió al Congreso el proyecto para reformar la Ley de Responsabilidad Fiscal. La modificación establece que se mantienen los límites de gastos, aunque el déficit fiscal no está más atado a un porcentaje del PBI. Aclaró el funcionario que la única forma que el gasto primario puede crecer es si no hay déficit. También se modifican los déficit estimados para 2002 que se situará en $ 5.450 millones, para 2003 de $ 3.650 millones, de $ 2.350 millones para 2004 y de equilibrio para 2005.
El viceministro de Economía dijo también que el déficit de este año, de entre 6.300 y 6.400 millones, y los vencimientos de deuda del primer trimestre del año próximo, del orden de los 6.000 millones, serán afrontados «con el colchón financiero» que ya tiene el gobierno.