28 de noviembre 2000 - 00:00

La próxima reunión de la Organización Mundial de Comercio será en Qatar

Por temor de que se repitan los disturbios de diciembre del '99 en Seattle en la reunión de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y de setiembre pasado en Praga, en la asamblea anual del Fondo Monetario Internacional (FMI), ninguna ciudad de América, Europa y el sudeste asiático se quiere anotar para ser sede de la próxima reunión preparatoria de la OMC de mediados del año próximo.
Los grupos internacionales organizados para protestar en contra de la globalización dicen que cumplirán su amenaza de movilizarse a cualquier ciudad y que repetirán los piquetes y destrozos que obligaron en Seattle a adelantar las clausuras.


Sin ir más lejos, Buenos Aires rechazó días atrás el convite del organismo inter-nacional al no ratificar su postulación, pese a que hace tres años se había presentado para ser sede de ese evento. El viernes pasado debería haber llegado a la sede de la OMC en Ginebra la ratificación, y la falta de noticias sobre este tema directamente dio a entender que no hay intención de preparar el evento.


Cuando la Cancillería argentina, en los días de
Guido Di Tella, presentó la postulación de Buenos Aires (con la venia del entonces jefe de Gobierno porteño, Fernando de la Rúa), la posibilidad de organizar un evento de este tipo era, en el plano diplomático, tan importante como en el deportivo ser sede de unas olimpíadas. Di Tella soñaba con que la reunión quedara para la posteridad como el «Acuerdo de Buenos Aires» o la «Ronda de Buenos Aires». Nada de eso ocurrirá.

Pero la capital argentina no fue la única en rechazar el convite.
París, Sevilla, Hong Kong, México y Miami, entre muchas otras, tampoco enviaron a tiempo la ratificación de su postulación.

Sin embargo, a la sede de Ginebra de la OMC sí llegó la postulación de un voluntario, casi inesperado.
El Estado árabe de Qatar está dispuesto a ser la próxima sede. Pero, además, ofrece algo que ninguna otra ciudad puede garantizar: es casi imposible que haya disturbios por la simple razón de que los manifestantes multi-nacionales antiglobalización (que de alguna forma encuentran fondos disponibles para movilizarse a cualquier lugar del mundo por más lejos que se encuentre) no podrán ingresar al emirato porque para cruzar las fronteras del país árabe se necesita una visa especial

El ingreso de turistas o visitantes regulares está prohibido, a no ser que desde dentro del Estado alguien de peso justifique el viaje. Lógicamente, los negociadores de todos los países miembros de la OMC, así como los diplomáticos y quizá los periodistas, no tendrán problemas de ingreso ni de conseguir los visados. Qatar (uno de los países más ricos del mundo, con mayor ingreso per cápita y con peor distribución del ingreso según los rankings de las Naciones Unidas), garantiza, además, no tener problemas de hotelería ni de transporte.

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