La victoria de Lula da Silva impactó sobre la cotización de la divisa brasileña, un movimiento financiero que impulsó la competitividad exportadora del gigante agropecuario, y presionó a la baja los precios internacionales.
La reelección de Lula disparó una devaluación del 11% en el real, incrementando la competitividad exportadora del agro brasileño. El ajuste de la divisa amortigua los precios locales pero desploma los futuros globales.
La soja cae: Precios retroceden a mínimos de dos meses por expectativas de mayores exportaciones brasileñas.
La victoria de Lula da Silva impactó sobre la cotización de la divisa brasileña, un movimiento financiero que impulsó la competitividad exportadora del gigante agropecuario, y presionó a la baja los precios internacionales.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
De esta manera, el actual presidente brasileño aseguró su relección, en un resultado que tomó por sorpresa a los inversores del mercado financiero, quienes daban por descontado una victoria del candidato de la derecha, Flávio Bolsonaro, tras los resultados que habían tenido lugar en la primera vuelta electoral.
Los contratos de futuros en dólares de las principales materias primas agrícolas que exporta Brasil registraron un grave desplome: el azúcar cayó más de un 5% —su mayor retroceso intradía desde mayo—, mientras que el café arábica llegó a ceder un 4,1% y la soja cotizó con bajas de hasta un 2,3%.
El derrumbe de las materias primas agrícolas responde de manera directa al temblor cambiario en Brasil. El real cayó un 11% tras el triunfo del presidente en funciones, un resultado que encendió alarmas entre los jugadores financieros por la expectativa de una menor disciplina fiscal y un mayor gasto público.
La devaluación del real refuerza la competitividad del agro brasileño y sacude el tablero global de materias primas. Al ser el principal exportador mundial de soja, azúcar, café y algodón, el movimiento cambiario elevó el valor local del grano en u$s1 por bushel, amortiguando la caída de precios en Sudamérica en lo que va del año.
Este escenario tiene el potencial de desencadenar una oleada de ventas por parte de los productores, lo que representa un "doble golpe para las exportaciones estadounidenses", advirtió la analista de No Bull Ag, Susan Stroud. El incremento de la oferta que fluye desde los campos hacia los puertos abarata los cargamentos sudamericanos para los compradores internacionales.
Brasil fue incrementando de manera constante su cuota de mercado en el sector de la soja en China, alcanzando casi el 80% de las importaciones de ese país durante los primeros nueve meses del año, a pesar del acuerdo comercial existente entre Beijing y Estados Unidos, su segundo proveedor global. En los mercados se mantiene la hipótesis de que el enfoque del presidente Luiz Inácio Lula da Silva hacia una relación bilateral pragmática con China, afianzará aún más el dominio brasileño.
La relación comercial entre Brasil y Estados Unidos también atraviesa un período de turbulencia e incertidumbre tras la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva. Cabe recordar que, en julio, Trump impuso a Brasil un arancel del 25% que exceptuaba a determinados cultivos —como el café—, pero que se aplicó directamente sobre otros productos clave, como el azúcar.
"Estados Unidos puede imponer una serie de medidas a los países que considera enemigos", advirtió al respecto Carlos Mera, responsable de investigación de materias primas agrícolas en Rabobank.
En lo que respecta a los mercados del azúcar, la caída registrada en la rueda del lunes obedece a la expectativa de que los ingenios azucareros de Brasil aceleren la venta de contratos de futuros para aprovechar el ajuste en la divisa, pese a contar con altos niveles de cobertura previa, indicó Michael McDougall (McDougall Global View).
Asimismo, resulta factible que cualquier gesto o señal posterior por parte del presidente Luiz Inácio Lula da Silva orientado a calmar a los mercados financieros y restablecer la confianza impacte directamente en la dinámica de negociación, según advirtió Marcelo Bonifacio, analista del sector azucarero en StoneX. "Veremos si la depreciación del real persiste", puntualizó el especialista.