Pekín - Los líderes chinos están considerando un paquete de estímulo económico de al menos 200.000 a 400.000 millones de yuanes (entre u$s 29.000 y u$s 58.000 millones) y podrían flexibilizar la política monetaria a fin de año, dijo ayer el banco JP Morgan Chase. El eventual paquete de estímulo sería equivalente a entre 1% y 1,5% del Producto Interno Bruto de China.
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«Esto incluirá recortes impositivos y medidas para estabilizar los mercados de capital y apoyar un desarrollo saludable del mercado inmobiliario», dijo Frank Gong, economista jefe para China de JP Morgan, en un reporte para sus clientes.
Gong indicó que el plan se sumaría a un gasto previsto de 500.000 o 600.000 millones de yuanes para reconstruir las zonas de la provincia de Sichuan dañadas en mayo por un devastador terremoto.
Las expectativas de un estímulo fiscal han crecido desde que el mes pasado el gobernante Partido Comunista cambió su prioridad para la política económica de evitar un recalentamiento a apoyar un crecimiento estable.
Pekín está avanzando con sus planes para una reforma de los precios de la energía, mientras que los precios del combustible serán liberalizados tras los Juegos Olímpicos, estimó Gong.
Los flujos de capitales especulativos que ingresan a China están cayendo a medida que el dólar se fortalece, mientras que la inflación seguirá desacelerándose, según el reporte.
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