• El «corralito» bancario tendrá su propio esquema de encajes. Los bancos no deberán mantener fondos inmovilizados por el dinero que esté reprogramado a más de un año. Se trata de una cifra cercana a los $ 35.000 millones, aunque todo dependerá de cuánta gente opte por adquirir los bonos que ofrecerá el gobierno.
• En cambio, será muy rígido el sistema para el dinero que está a la vista. El encaje (en este caso bajo la forma de efectivo mínimo) para las cuentas corrientes y cajas de ahorro en pesos, más los plazos fijos que vencen en menos de un año será de 40%, más del doble que el vigente en la actualidad.
• Estos cambios implican que los bancos deberán mantener un alto grado de inmovilización de las cuentas a la vista, aun a pesar de la existencia del «corralito», que permite extracciones de dinero a cuentagotas. Pero la idea es evitar sorpresas y que las entidades tengan efectivo suficiente para hacer frente a los retiros.
• En cuanto al menú de bonos que se ofrecerá a los ahorristas como alternativa, se definió que habrá un bono en pesos y dos en dólares.
• El título en moneda local será a seis años y tendrá un período de gracia para la devolución de capital que llegaría a un año. En cuanto a los bonos en dólares, ambos serían a diez años. Uno será más parecido a un BONEX (pago de capital anual y amortización de intereses semestral) y otro se asemejará más a un cero cupón (paga todo el capital al final).
• En Economía se volcaron por la idea de ofrecer un bono atractivo para los ahorristas. En el caso del título en dólares, podrá comprarse hasta u$s 30.000. Para el bono en pesos no habrá límite de compra.
• La tasa de interés de los tres títulos será definida hoy en una reunión de los funcionarios del Palacio de Hacienda con el ministro Jorge Remes Lenicov.
• También se anunciará el bono que el gobierno les entregará a los bancos para compensarlos por la pesificación. El monto de la emisión recién se definirá cuándo se sepa exactamente cuánta gente prefirió salir del «corralito» para comprar títulos.