23 de julio 2026 - 13:03

La Argentina regala miles de millones de dólares anuales al estado norteamericano

Los argentinos acumulan más de u$s284.000 millones fuera del sistema, pero el dólar pierde poder de compra y abre el debate sobre nuevas formas de proteger los ahorros.

Los argentinos mantienen una fuerte preferencia por el dólar como reserva de valor, aunque la moneda estadounidense también pierde poder adquisitivo.

Los argentinos mantienen una fuerte preferencia por el dólar como reserva de valor, aunque la moneda estadounidense también pierde poder adquisitivo.

Imagen: Freepik

A lo largo de las décadas, el ahorro en dólares permanece como un método incuestionable entre los ahorristas argentinos. Basta con observar los números que presenta el informe de balanza de pagos del INDEC: los millones de dólares guardados por fuera del sistema equivalen a más de seis veces las reservas brutas del BCRA. Ese dinero funciona como un préstamo sin interés ni vencimiento a las arcas estadounidenses.

El stock de dinero fuera del sistema superó los u$s284.039 millones en el primer trimestre del año, según el último relevamiento del INDEC. Cabe destacar que la divisa estadounidense atravesó en el primer semestre de 2025 su mayor caída en más de 50 años. Debido a los niveles de desvalorización del dólar, esto representa más de u$s10.000 millones de transferencia del ahorrista argentino al Estado norteamericano. Al pretender proteger sus ahorros mediante la acumulación de dólares, los argentinos incurren una y otra vez en una tarea infructuosa, por lo que se vuelve fundamental repetir un concepto clave: la liquidez pasiva no es resguardo.

El problema no está en ahorrar en dólares, sino en cómo hacerlo

No debemos caer en el error de cuestionar la informalidad per se o, mejor dicho, a la gran masa de ahorristas que históricamente se ha refugiado en ella. El 80% de la población global convive con la informalidad económica, en una realidad que no responde a decisiones individuales, sino que refleja los déficits y la desconfianza en el edificio institucional moderno.

Ahora bien, el gran problema del ahorro en dólares se encuentra en el método y no en la forma. En 2025, tanto quien mantuvo su dinero inmovilizado en un cajón como quien lo cedió a un banco con intereses mínimos perdió aproximadamente un 10% de capital.

La acumulación de dólares físicos es una de las estrategias más utilizadas por los ahorristas argentinos frente a la incertidumbre económica.

La acumulación de dólares físicos es una de las estrategias más utilizadas por los ahorristas argentinos frente a la incertidumbre económica.

El costo oculto del dólar: el derecho de señoreaje

Tal vez el dato más impactante al respecto tenga que ver con el mecanismo denominado “derecho de señoreaje”. Cada vez que alguien en el mundo compra un dólar, entrega bienes o servicios reales a cambio de un papel que a la Reserva Federal estadounidense le costó centavos producir.

Esos billetes en circulación equivalen a un préstamo sin interés ni vencimiento que el mundo entero le extiende a Estados Unidos, que luego invierte esa liquidez en activos que sí generan rendimiento. El país norteamericano recibe anualmente un promedio estimado de entre u$s20.000 y u$s30.000 millones, de los cuales Argentina es uno de los mayores contribuyentes.

Así, en lo que configura una paradoja casi surrealista, Argentina, una de las economías más frágiles del mundo, subsidia al Tesoro estadounidense, el más poderoso del planeta. En el medio, el ahorro de los argentinos disminuye a cuentagotas mientras pierde valor de compra en un mercado internacional regido, de hecho, por el dólar.

La falta de educación financiera como factor clave

El escenario presenta entonces una causa que posibilita esta situación. No absoluta ni estructural, pero sí profundamente arraigada en la sociedad argentina: la falta de educación financiera.

La fe ciega en el dólar ignora que la inflación en Estados Unidos existe, aunque sea considerablemente menor a la registrada en Argentina. Si los dólares ahorrados no trabajan, su valor real disminuye con el paso del tiempo.

Según los datos del Bureau of Labor Statistics, el IPC estadounidense acumuló una inflación del 38% en los últimos 10 años, lo que equivale a una pérdida de poder adquisitivo cercana al 27% para los dólares inactivos. El fenómeno no es coyuntural: entre 2000 y 2025, la inflación acumulada en Estados Unidos alcanzó el 87%, con un promedio anual del 2,5%, lo que implica que un dólar guardado sin generar renta durante ese período perdió cerca del 46% de su poder de compra real.

La educación financiera surge como uno de los factores centrales para modificar los hábitos de ahorro.

La educación financiera surge como uno de los factores centrales para modificar los hábitos de ahorro.

Invertir es la única forma probada de maximizar los ahorros

Existen tantas alternativas como perfiles de inversores, por lo que es clave comprender la proporcionalidad directa entre rentabilidad y riesgo. Una inversión en acciones puede generar grandes ganancias, pero también importantes pérdidas. No es una opción necesariamente errónea, aunque requiere de una mayor capacidad financiera para afrontar posibles caídas.

Por otro lado, una cartera diversificada permite combinar seguridad y rendimientos, por lo que representa una alternativa más adecuada para muchos ahorristas. Por ejemplo, quien invirtió en self-storage obtuvo en el plazo de un año una renta neta mínima del 7% en dólares.

El rol del crédito para transformar ahorro en crecimiento

No obstante, convertir el ahorro en inversión no depende únicamente de la voluntad individual ni del conocimiento del mercado. Para que ese proceso ocurra de manera sostenida, resulta indispensable contar con condiciones macroeconómicas favorables, entre las cuales el acceso al crédito ocupa un lugar central.

Un sistema financiero capaz de ofrecer financiamiento accesible y a tasas razonables no solo permite movilizar capitales hoy inmovilizados, sino que también amplía las posibilidades de inversión para quienes todavía no lograron acumular grandes volúmenes de ahorro.

Una política crediticia favorable a la inversión es una necesidad que surge del escenario argentino actual. El camino debe orientarse no hacia la especulación, sino hacia el crecimiento económico.

Economista y CEO de BAS Storage

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