10 de enero 2006 - 00:00

Lanzan plan para morosos porteños

El gobierno de la Capital Federal dispondrá a partir de la semana próxima de un plan que permitirá que los contribuyentes que mantienen deudas de hasta 3.600 pesos previas al 31 de diciembre por Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL) y patentes de automotores regularicen su situación. «La reglamentación de la norma va a estar publicada en esta semana y operativamente puede demorar algunos días más, pero más allá de la puesta en práctica operativa, la medida va a estar vigente hasta el 31 de marzo, por lo que va a haber tiempo de sobra para aprovecharla», explicó el director general de Rentas porteño, Alejandro Otero.

El funcionario detalló que los beneficios alcanzarán a las deudas al 31 de diciembre de 2005 que estén en sede administrativa, o sea que no pueden tener un proceso judicial en marcha. «Se trata de una cantidad importante de contribuyentes que normalmente están en regla y no tienen una deuda significativa, pero en alguno de los años de la crisis dejaron de pagar y ahora no pueden regularizar su situación dentro de los esquemas normales que ofrece la Dirección de Rentas», reseñó el funcionario.

• Embargos

A este programa se agrega la facultad que la Legislatura le otorgó a Rentas para poder embargar sueldos que superen los 3.800 pesos, si una vez agotadas todas las intimaciones e instancias judiciales los contribuyentes aún mantienen deudas con el fisco.

A esta última medida le falta su reglamentación, que Otero calcula para marzo, con el conjunto del código fiscal. De todos modos, el funcionario propone «quitarle dramatismo» a la normativa porque asegura que se trata de una «competencia adicional», como las que disponen todas las autoridades recaudatorias del mundo.

A diferencia de lo que se aprobó en la provincia de Buenos Aires primero, y luego en Misiones, la ley no habilita el embargo de cuentas o bienes antes del trámite judicial. «Quitémosle dramatismo porque ésta no es una medida que el fisco pueda aplicar de forma automática. En el caso de la Ciudad, la norma es más suave, requiere siempre de intervención judicial», abundó el funcionario.

• Multas

La norma le da mayor competencia a Rentas para pedir amplias medidas cautelares sobre diversos activos, incluida la posibilidad de embargar salarios o remuneraciones altas.

También potencia el aumento de las multas aplicables frente a distintos incumplimientos. Para Otero, la obligación de la autoridad recaudatoria es «favorecer el cumplimiento tributario», y si bien entiende que los recursos de cobro «son importantes y hay que tenerlos, no pueden ser la norma para inducir al cumplimiento de los contribuyentes».

La Ciudad tiene como promedio una morosidad de 20 por ciento «que no es un nivel elevado si se lo compara con otras realidades del país», señaló Otero. Recordó que «en 2002 estábamospor encima de 30 por ciento de morosidad y esos guarismos se vienen reduciendo año a año, en parte por la recuperación económica y en parte gracias a medidas de gestión de recaudacióntributaria».

Para este año, la Ciudad prevé recaudar un 18 por ciento más que en 2005, lo que implica mil millones de pesos adicionales, sin tener en cuenta lo que perciba por coparticipación.

Otero
consideró que es importante contar con mecanismos de disuasión del incumplimiento, porque ayudan a que la recaudación suba, pero el eje central debe ser inducir a la gente a pagar los impuestos.

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