En la pequeña y mediana industria también se ven los signos de «amesetamiento» de la economía: según un estudio de Observatorio PyMI, después de siete trimestres seguidos de crecimiento en la productividad de este sector, «durante el segundo trimestre de 2004 dicha tendencia se frenó bruscamente». Esto, agrega el trabajo, ha hecho que los empresarios del sector «acomodaran rápidamente hacia abajo» sus expectativas. Las conclusiones se basan en una encuesta realizada por ese organismo entre 360 empresas industriales que ocupan entre 10 y 200 trabajadores; los sectores que abarca son alimentación, textil, indumentaria, cuero, calzado y maquinaria, entre otros. «Las causas de la fuerte desaceleración de las ventas de las pymis durante el segundo trimestre del año no estarían tanto en la estructura productiva del sector, sino más bien por el lado de la demanda», dicen las conclusiones del estudio. En ese período, el crecimiento de las ventas del sector se desaceleró fuertemente, y se morigeró la incorporación de personal. El uso de la capacidad instalada se mantuvo en el nivel de principio del año, confirmando la menor expansión.
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En lo que hace a la « inflación de los costos», los empresarios consultados la atribuyen a «incrementos en materiales y servicios más que a subas salariales». Seguramente por esta causa -siempre de acuerdo con la encuesta-«los empresarios muestran desinformación y desinterés ante la rebaja de aportes patronales para las empresas de hasta 80 trabajadores que incorporen personal nuevo». Se desprende de esto, entonces, que esta medida no será un disparador del empleo formal entre las pequeñas y medianas industrias. Concretamente, 81% de los consultados afirmó que habían padecido «un aumento en los costos directos de producción» durante el período considerado en el estudio, y de ellos, 62% consideró a este factor «uno de mis principales problemas».
En este marco, las perspectivas «sumamente alentadoras» que expresaban tener los consultados a principios del año, se acomodaron hacia la negativa. «Las expectativas de venta desmejoraron notablemente», dice el estudio; lo mismo vale para rubros como horas trabajadas e inversiones.
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