El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En su balance anual, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) consigna que con este "deficiente" desempeño económico" la región acumuló cinco años de "bajo crecimiento" en un contexto internacional "adverso".
Aunque el bajo dinamismo fue generalizado, el promedio general estuvo marcado por las economías de América del Sur, subrayó el organismo de Naciones Unidas.
Los peores resultados fueron los de Argentina, que tras tres años de crisis tocó fondo en 2002 con un desplome de su Producto Interior Bruto (PIB) del 11 por ciento, seguido muy de cerca por Uruguay, con una caída del 10,5 por ciento y Venezuela con el 7 por ciento.
En el otro extremo, Perú registró la mayor tasa de crecimiento de la región este año, con un 4,5 por ciento de incremento, seguido por Bélice y República Dominicana, ambos países con una cifra positiva del 4 por ciento.
"Pese al mal crecimiento promedio anual registrado durante 2002, éste evolucionó de menos a más a lo largo del año, con un crecimiento positivo en el último trimestre", precisó el informe.
Para la CEPAL esta tendencia a una recuperación moderada llama al optimismo y debiera continuar durante el próximo año, cuando se espera un PIB regional del 2,1 por ciento.
La inflación mostró un importante repunte en 2002, después de ocho años de declinación, y se situó en un promedio de 12 por ciento, el doble del 6 por ciento que marcó el año pasado, aunque según la CEPAL ésta es todavía "una cifra moderada".
El balance anual de la CEPAL también advierte que las condiciones sociales se deterioraron y que en 2002 hubo siete millones de latinoamericanos y caribeños que engrosaron las cifras de la pobreza.
El informe subraya que el desfavorable contexto externo fue determinante para los malos resultados económicos del año que acaba.
"El deterioro de las condiciones financieras internacionales, el menor dinamismo económico de Estados Unidos y la caída persistente de los términos de intercambio de las economías no petroleras", impactaron fuertemente a la región, puntualizó la CEPAL.
Entre estos factores negativos, el más significativo fue el deterioro del mercado financiero internacional, que afectó con mayor fuerza a las economías del Mercosur.
"La transferencia neta de recursos externos de América Latina fue negativa y alcanzó este año 39.000 millones de dólares, la mitad de los cuales se explica por Argentina", constata el informe.
En este escenario, la capacidad de respuesta de las políticas económicas nacionales fue muy limitada y muchos países debieron adoptar "políticas monetarias contractivas para defender las monedas frente a las presiones cambiarias" lo que también ocurrió con la política fiscal.
Al mismo tiempo, el déficit del sector público pasó de un 3,2 por ciento del PIB en 2001 al 3,1 por ciento en 2002.
En el sector externo, el ajuste de las importaciones provocó un vuelco en el saldo comercial regional, que pasó de un déficit de 19.400 millones de dólares en 2001 a un superávit de 11.100 millones este año, en lo que ha sido el primer excedente registrado en más de una década.
Las corrientes de capitales hacia la región también retrocedieron hasta los niveles de fines del decenio de 1980, consigna la CEPAL.
Así, en 2002 las entradas de capital ascendieron a 14.000 millones de dólares, monto que contrasta con los 58.00 millones que recibió la región en el período 1991-2001.
La inversión extranjera directa se situó sólo en 39.000 millones de dólares.
La deuda externa bruta de América Latina en 2002 mostró una disminución nominal del 0,4 por ciento y se situó en 725.000 millones de dólares.
El informe indica, por último, que para 2003 habrá una leve mejoría ya que la mayoría de los países iniciaron una recuperación en el segundo semestre de 2002.
Como previsiones, la CEPAL afirma que en el Cono Sur se producirá en 2003 un importante cambio de coyuntura, en la que no se repetiría la pronunciada contracción sufrida por Argentina y Uruguay, al tiempo que proyecta para el primer país un crecimiento del 2 por ciento.
En la comunidad andina, se proyecta un crecimiento de un 1,6 por ciento, con alzas en Colombia (2 por ciento) y Ecuador (1 por ciento), mientras Perú se mantendrá en el primer lugar de la región en 2003, junto a Chile, con un 3,5 por ciento.
En Brasil el crecimiento sería del 1,8 por ciento, en México y República Dominicana del 3 por ciento, mientras para los países centroamericanos se proyecta un crecimiento del 2,6 por ciento, muy similar al de 2002.
La CEPAL concluye afirmando que República Dominicana podría mostrar el mayor dinamismo de este grupo de países mientras Nicaragua sería la nación con menor crecimiento de esta subregión con un 1,5 por ciento.
Dejá tu comentario