El ministro Roberto Lavagna convocó a las más importantes entidades representativas del empresariado argentino; el encuentro será hoy a las 10.00 en el Salón Padilla del Palacio de Hacienda. El temario, si bien no fue anunciado oficialmente, es casi obvio: el titular de la cartera económica buscará entre los empresarios un respaldo explícito a la renegociación de la deuda argentina.
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El ministro -que estará flanqueado seguramente por el secretario Guillermo Nielsen y el subsecretario Leonardo Madcur- trataría así de revertir lo que él considera como una especie de «ingratitud» del sector empresarial, dado que -dice- todo la quita que se consiga en la reestructuración de la deuda se traducirá en mejoras en las condiciones económicas del país, en la competitividad y además implicarán que las empresas terminarán pagando menos impuestos. Al menos hasta ahora, dicen en Economía, estas futuras ventajas para los empresarios no han sido suficientemente agradecidas por los hipotéticos beneficiarios.
De hecho Madcur declaró ayer que Lavagna «hizo un llamamiento para consolidar una postura que busca hacer más sustentable el país porque de lo contrario se comprometería lo que podría ser un círculo de crecimiento económico. Los acreedores externos insisten en duplicar el superávit fiscal de 3% anual, lo que se traduciría en menos recursos para disponer en planes sociales e inversión».
Entre los convocados para hoy están la Unión Industrial Argentina (UIA), ABA,ABAPRA y ADEBA (las tres entidades representativas del sector financiero), ambas CAC (construcción, comercio), CAME (mediana empresa); además irá Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), que lejos de apoyar aprovecharía la ocasión para pedir el fin de las retenciones. Es una incógnita si en el reclamo los acompañarán la Sociedad Rural (SRA), la Federación Agraria Argentina y Coninagro.
Como se ve, una paleta multicolor no sólo en lo que hace a los sectores a los que se les pedirá apoyo explícito sino también en lo que tiene que ver con la orientación política de quienes las conducen. Hasta anoche era una incógnita si la convocatoria incluirá a las empresas de servicios públicos, con las que el gobierno viene manteniendo una pelea frontal (básicamente por su renuencia a aceptar lo inevitable: el reajuste tarifario) y a las que ahora podría verse obligado a pedirles que lo apoyen contra el «enemigo común», los acreedores extranjeros.
Sin embargo, el ministro no encontrará a los empresarios en el mejor momento de sus instituciones. Se sabe de los disensos internos en la UIA y de la virtual división entre bancos nacionales y de capital extranjero que dio lugar al resurgimiento de ADEBA.
En este sentido, la jornada que organiza en Rosario la corriente interna Industriales de la central fabril no contará finalmente con la presencia de los miembros del Comité Ejecutivo de la UIA, encabezados por su presidente Alberto Alvarez Gaiani. En el sector que encabeza la entidad dicen que hasta el miércoles a la noche Alvarez Gaiani abría el encuentro rosarino, pero ayer por la mañana les comunicaron que no sería así.
Desde ya en este panorama de enfrentamiento está la dicotomía Coloquio de IDEA vs. Rosario, que coinciden en el calendario para incordio de quienes deben «sí o sí» concurrir a ambos, entre los cuales se cuenta el propio ministro Lavagna.
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