30 de noviembre 2000 - 00:00

Le agregaron más gasto a presupuesto

La Cámara de Diputados sancionó anoche finalmente el proyecto de presupuesto nacional para el 2001. La sorpresa de este tercer día de debate fue la eliminación de un capítulo de la reforma del Estado que hubiera permitido ahorro en todos los ministerios. Era un avance importante. Pero el justicialismo se alió con los frepasistas disidentes -inspirados por los últimos movimientos de Carlos Alva-rez-y algunos provinciales. Así consiguieron borrar la mencionada reforma del proyecto de presupuesto. Se justificaron los legisladores en la desprotección en que se sumían los trabajadores del Estado y la posibilidad de despidos. Demagogia pura. Fue la derrota más fuerte que sufrió la Alianza esta se-mana en el Congreso. Por lo demás, se modificó la Ley de Solvencia Fiscal ampliando el déficit permitido y postergando el equilibrio de las cuentas públicas hasta el 2005. Los diputados incluyeron también una larga lista de agregados y partidas nuevas a último momento. El gasto para el próximo año subirá a $ 51.895 millones, $ 600 millones más que lo planeado, el déficit será de $ 6.500 millones, el crecimiento de 2,5 % y la recaudación se ubicará en $ 1.700 millones menos que lo estimado hace dos meses. ¿Se cumplirá? Luce difícil.

La Cámara de Diputados terminó de sancionar ayer el proyecto de presupuesto nacional para 2001 en medio de un fuerte debate artículo por artículo, donde la Alianza perdió votaciones en más de una ocasión.

Por lo pronto, quedó eliminada del presupuesto 2001 una reforma del Estado y modernización de la administración pública que fue rechazada primero por los dipusindicales y luego por todo el PJ, más los disidentes del Frepaso y los partidos provinciales. Fue la derrota más fuerte que sufrió el oficialismo dentro del recinto y la más festejada por los frepasistas, que la reivindicaban como una victoria. Un rato después la Alianza consiguió aprobar la modificación a la Ley de Solvencia Fiscal, que modifica el nivel de déficit permitido para ajustarlo al nuevo desequilibrio fiscal reconocido en el presupuesto 2001 de $ 6.500 tomado con el criterio base caja.

Pero contra eso los diputados tuvieron, en medio de las docenas de artículos que aprobaron partidas y asignaciones para cientos de organismos y programas, una alegría: finalmente continuarán las prórrogas de las pensiones graciables del Congreso, aunque desde ahora serán automáticas.

El radical mendocino Raúl Baglini estaba ayer agotado y no podía disimularlo. Llevaba 3 días de discusiones continuas dentro del recinto y debió defender un proyecto de presupuesto que ni siquiera muchos radicales podían defender. El proyecto terminó siendo una suma de correcciones que la Comisión de Presupuesto y Hacienda tuvo que incorporar al presupuesto para adaptarlo a los cambios que el Ministerio de Economía anunció en el último paquete de medidas. Es decir, una suba del déficit fiscal y la baja a 2,5% de la proyección de crecimiento de la economía para el próximo año. En esta tarea, es justo decirlo, los diputados oficialistas no tuvieron demasiada ayuda del equipo económico.

Engorroso

Por eso desde la oposición se criticó la metodología elegida para hacer esos cambios: en el presupuesto no se modificaron las proyecciones sino que se incorporaron artículos al final que las corrigen, lo que hace muy engorroso entender los números.

El punto central de esa discusión fue el artículo 70, que incorporó una lista de subas en el gasto que suman $ 569,5 millones, lo que lleva el gasto total para el año próximo a $ 51.895,9 millones. Ayer se agregaron modificaciones complicadas al presupuesto y una larga lista de peque-ños cambios como:

En el artículo 77 se le otorgaba al Instituto Nacional Juan Domingo Perón de Estudios e Investigaciones Históricas Sociales y Políticas un partida de $ 400 mil. En el recinto se le agregaron $ 300 mil más.

Se mantendrá la prórroga en las pensiones graciables que otorga el Congreso.

Pero sin duda el tema de mayor discusión fue la modificación a la Ley de Solvencia Fiscal. El bonaerense Jorge Remes Lenicov comenzó criticando la política económica del gobierno: «¿Qué se esperaba del país cuando se hizo esta ley el año pasado? Se esperaba que creciera un promedio de 3,5% o 4%, que subiera la recaudación y una mejor eficiencia del gasto público. Bajo estas condiciones se podía llegar a 2003 cumpliendo el equilibrio fiscal», dijo.

Baglini fue el encargado de defender el cambio en la solvencia fiscal: «Estamos ante varias situaciones desgraciadas. Se ha dicho que partimos de un año '99 donde pensamos crecer 5% y decrecimos 3%. Cuando hacíamos el Presupuesto 2000 estábamos discutiendo cuánto era el déficit. Hemos tenido un presupuesto donde estaba mal calculado el nivel de recursos. Nos cuestionaron el nivel de gasto, pero no porque no lo bajábamos: todos nos pidieron aumentarlo. Si votamos en contra tenemos que tirar el presupuesto a la basura como si fuera papel picado y esto puede tener graves consecuencias», dijo.

El resultado de la votación fue 114 afirmativos y 88 negativos. Los diputados provinciales y el peronismo votaron en contra del cambio.

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