Dos empresas, General Motors y Altria, hicieron la diferencia (fueron responsables de 51 de los 61 que ganó el Dow, el cual trepó 0,59% a 10.348,10 puntos). Lo que es más, si cualquiera de ellas hubiera terminado del lado perdedor, el Promedio Industrial (y posiblemente el resto del mercado) hubiera cerrado en rojo. En otras condiciones podríamos pensar que tal dependencia es una señal de debilidad, pero cuando vemos que el petróleo trepó casi 3% a u$s 64,36 por barril, se entiende que las cosas no son tan claras. De hecho, GM presentó uno de los peores balances de los últimos años, perdiendo u$s 2,89 por acción (la proyección era una pérdida de u$s 0,87 por acción), y sin embargo los inversores parecieron dejar de lado este tema y concentrarse en el acuerdo alcanzado con los gremios para reducir los gastos de seguros de salud y la posible venta de GMAC (la unidad financiera). Altria, por su lado, anunció que la Corte Suprema no dio lugar a un pedido de apelación del Departamento de Justicia en un caso por u$s 280.000 millones contra su controlada Philip Morris. Si bien los buenos números que mostró IBM tras el cierre le dieron cierto respaldo a la suba de ayer (ya antes el Citigroup, Wachovia y Charles Schwab habían abierto el camino de las "sorpresas positivas"), es bueno seguir siendo prudentes. Después de todo, GM sigue siendo uno de los papeles más " apalancados" del mercado, en tanto el futuro de Altria sigue más ligado a los vaivenes de la Justicia que a los de la economía. Si el índice de precios mayoristas de setiembre lo permite, tal vez hoy las cosas sean "más claras".
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