Por la crisis energética, durante un período de 60 a 75 días, la industria tendrá la mitad del gas que necesita para funcionar, porque 50% está contratado en forma interrumpible. Si se imagina un invierno de temperaturas muy frías en forma persistente, los cortes se podrían extender, y hay riesgo de racionamiento eléctrico. Entre los paliativos puestos en marcha por el gobierno, esta semana licitan en Brasil electricidad para la Argentina, lo que permitirá que finalmente Embalse salga para mantenimiento el 30 de abril.
El despacho de emergencia duró cuatro días y permitió dar marcha atrás con la baja de la tensión, que se había dispuesto el lunes 29 de marzo y duró menos de 24 horas. Esa electricidad se paga con el mismo producto, y ya fue casi totalmente reintegrada.
Pero el esquema está concebido sólo para circunstancias excepcionales en alguno de los países.
Aunque el gobierno argentino buscó que rigiera el mismo sistema aunque se tratara de una importación por 30 a 90 días, el gobierno brasileño no aceptó y ofreció, en cambio, la licitación que se hará esta semana.