Buen momento para recabar información en las mesas de dinero habida cuenta de la alegría que tienen operadores. Se está ganando mucho dinero con la cotización de los títulos argentinos y vuelven los interrogantes clásicos cuando se producen estos fenómenos: ¿cuánto más pueden subir los papeles? Hay que mirar de base lo que sucedía en febrero, por ejemplo. El Brasil 2040 cotizaba a u$s 135 y ahora está en u$s 131. El Discount argentino se negoció a 102,50 entonces y ayer cerró en torno a los u$s 99,50. «Sólo mirando esto se puede concluir que hay margen hacia arriba», aseveró el jefe de mesa de un banco local muy optimista (y comprado seguramente). En otras mesas, aprovechan y toman ganancias. De hecho ayer hubo demanda de dólares de dos entidades extranjeras principalmente que habrían revertido su posición.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Pero la movida principal, como siempre, viene de Wall Street, donde, tras los datos de inflación difundidos esta semana, volvió la búsqueda frenética de rendimientos y por ende de inversiones exóticas. Una de ellas, para Wall Street, es el cupón de PBI surgido al momento del canje de la deuda que se transformó en las estrella de esta semana cerrando ayer con una suba de 2% con muchas operaciones en torno a los u$s 9,80. Paga a sus tenedores en función de la actividad y datos de la firmeza de la economía local no hicieron más que acercar inversores.
Siempre resulta interesante conocer movimientos de operadores extranjeros en inversiones exóticas. La deuda de Belice es una de ellas tras el anuncio de reestructuración del pasivo que hiciera antes de entrar en default. Si subirá (ya pasó de 70 a 80 dólares) o caerá dependerá del camino que siga ese proceso. Los operadores cuentan dos ejemplos recientes, República Dominicana que aplicó la receta de extensión del plazo de pago o Granada que directamente aplicó un recorte o quita de 40%. Otro inversión poco tradicional que están efectuando operadores de Wall Street es en Islandia. ¿Por qué? Ven que puede seguir el mismo camino de Turquía. Está creciendo a 5%, pero su inflación pasó de 3% a 8% y las tasas de interés se dispararon a 13% para frenarla. Conclusión: se apuesta a los papeles emitidos en coronas de Islandia con perspectiva, además de ese rendimiento, de que se aprecie la moneda local.
Hasta el precio de los commodities se está empezando a mirar con más énfasis en las mesas para buscar rendimientos. En ese sentido, el petróleo y el oro se están derrumbando por motivos obvios, como lo que sucede en Medio Oriente y la actividad en EE.UU. Apostar a que el diferencial del precio del maíz contra la soja (que se va a reducir) se puso de moda, lo que hace que ahora se estudien en detalle impactos del biodiésel y otros en los mercados. Todo vale por mejorar rendimientos.