El rescate de la Fed fue para los acreedores de Bear Stearns.
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Pero no es a costa de los accionistas; la idea es que los dueños del banco afronten los costos del tropiezo.
No son los únicos; la Fed carga una parte de la mochila.
Mientras tanto, la reunión de hoy, en la que se decide si se modifica la tasa de interés de corto plazo, perdió relevancia.
La Fed debería dejar las tasas donde están y, de paso, marcar un umbral de menor tolerancia frente a las presiones inflacionarias.
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