El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
• Los principales bancos de inversión de Wall Street acentuaron en los últimos días su expectativa alcista sobre la deuda argentina. Eso sí, se producen notables diferencias a la hora de recomendar qué bono conviene comprar. El JP Morgan, por ejemplo, recomienda comprar los títulos en default, como el Par y los Global 2018 y 2031. Como contrapartida, asegura que es buen momento para vender BODEN 2012, el principal título en dólares emitido tras la cesación de pagos. «Vemos mayor recorrida alcista para los actuales títulos en default», aseguró el paper. Pero un banco europeo líder sugiere exactamente lo contrario. «La deuda posdefault (la que actualmente se cumple) es la mejor oportunidad para aprovechar este momento», y recomiendan en particular el BODEN 2012. Al mismo tiempo señala que los bonos defaulteados ya no tienen una importante recorrida alcista.
• Entre los bancos de inversión, una de las mayores novedades fue la designación de Guillermo Mondino como economista jefe de Lehman Brothers para América latina. Reemplaza en ese cargo a Joaquín Cottani, que pasó al Banco Mundial. Ambos tienen en común haber sido estrechos colaboradores de Domingo Cavallo. La institucióndudó hasta último momento de nombrara Mondino, más que nada por las consecuencias políticas (ya había tenido un encontronazo el año pasado con el equipo económico), pero finalmente le terminó ofreciendo el puesto. La semana pasada ya estuvo trabajando en Buenos Aires con distintas reuniones con el sector oficial y el privado, aunque su lugar permanente será en Nueva York.
• Llamó la atención en el mercado la queja de algunos exportadores porque hace tres días les habrían cerrado la caja del Palacio de Hacienda para cobrar los reintegros. Al parecer, el motivo del cierre de la ventanilla de la Tesorería es el viaje del ministro Lavagna a la asamblea del FMI, porque en el afán de mostrar impecables los números fiscales habría decidido retrasar pagos por esos reintegros a la exportación.
• ¿Hasta dónde puede bajar el dólar si se produce un acuerdo con acreedores? Muy pocos se animan aún a estimarlo, pero esa tendencia será muy difícil de frenar por el gobierno si quisiera un dólar por encima de 3 pesos. Hoy hay ingresos de capitales a la Argentina porque del exterior apuestan a las acciones y bonos ante un posible acuerdo por el default. La moneda norteamericana ayer siguió bajando y cerró a 3 pesos. De concretarse ese acuerdo, estiman algunos analistas, nuevamente se lo vería por debajo de 2,90 pesos.
• Una sola cosa está clara entre todas estas especulaciones: el fuerte derrumbe en bonos y acciones que puede haber si llegara a trabarse la oferta o si la misma es aceptada por menos de 65%. Esto además traería aparejado un frente complicado con el Fondo Monetario. Hoy por hoy, la mayoría de las apuestas en el mercado se hace sobre un final feliz para la propuesta por el default.
Dejá tu comentario