Mucho se hablaba en las mesas ayer de la pérdida de reservas del Banco Central. «¡Para eso están. Para usarlas en una crisis!», alertaba un operador de una entidad extranjera. Destacan en ese sentido que la recompra de Lebac que hará hoy Martín Redrado será más que bienvenida (ver página 2). ¿Por qué? Sencillamente porque al defender el valor de los papeles que emite, el Central podría estar en condiciones de volver a emitirlos tan pronto como culmine la crisis financiera internacional. Las entidades realizan con sus tenencias siempre lo que se denomina un «stress test». A través de éste analizan el impacto que tendría una crisis como la del tequila y como la que hoy opera -en menor medida, obvio- en los papeles en cartera. A través del «stress test» se define qué papeles tienen liquidez y se pueden vender sin inconvenientes en ese tipo de eventos y los que no. Las Lebac podrían pasar a ser consideradas «no líquidas» y por ello, la decisión del Central de ayer ayuda. También fue ponderada por otro operador la decisión de intervenir fuerte vendiendo dólares a futuro en el MAE y el ROFEX.
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Las compras de dólares siguen vigiladas. A Néstor Kirchner no le gusta perder reservas y por ello el interés siempre por saber quiénes están adquiriendo. Más allá de los nombres, que de poco importan por cierto, lo que sirve es analizar el fenómeno. Los que están comprando dólares hoy son los inversores extranjeros que poseen papeles, entre ellos Lebac, y el pequeño ahorrista que se está dolarizando. Y en ese sentido, veteranos cambistas que ya tienen varias crisis en sus espaldas esperan menor demanda para la semana que viene. Es que siempre que el dólar se estabiliza en un punto, hoy en $ 3,19, a los pocos días la demanda se aplaca. Es como si el público se acostumbrara a su nuevo valor. Lo que sí recuerdan operadores es una frase reciente de Roque Fernández, quien fue titular del BCRA en la crisis del tequila en el 95. «Las reservas siempre parecen pocas», dijo en una entrevista a Ambito Financiero días atrás, y es lo que se está viendo ahora. Por más que haya u$s 43.200 millones en las arcas del Central, cuando se empieza a vender divisas, la sensación de abundancia de dólares muta rápidamente. Más preocupa cuando al mismo tiempo, el gobierno tiene el mercado de emisión de deuda cerrado y para hacer frente a vencimientos, desde el Ministerio de Economía empiezan a mirar seguido con ganas los dólares del BCRA.
«Desde casa matriz nos dieron la orden de frenar todo hasta marzo.» Esta fue la respuesta que un empresario pyme escuchó de un oficial de crédito de un banco extranjero cuando solicitó una nueva línea para capital de trabajo. Refleja el nivel de incertidumbre que hoy se apoderó de la plaza y de los inversores en general. Nadie tomará decisiones importantes por lo menos hasta ver cuál es el rumbo de la futura administración que asumirá el 10 de diciembre. El reflejo de esta situación es que luego de haber dolarizado una parte de la cartera, ahora los bancos se dedican a preservar sus niveles de liquidez. «Hay muchas entidades con dinero excedente, pero que en los próximos meses optarán por conservarlo en vez de salir a prestar», reconocen en el Central.
En el mercado conviven hoy dos tipos de entidades: las que quedaron con mucho fondeo y prefieren conservarlo, pero también las que sufrieron fuertes pérdidas por su elevada exposición en títulos públicos. Si bien el BCRA dictó una serie de normas para que las caídas de precios no se reflejen en los estados contables, algunos bancos no pudieron evitar un sustancial «agujero» de liquidez por la disminución de las cotizaciones. Por eso decidieron suspender abruptamente sus líneas crediticias regulares, incluso las más tradicionales de descuentos de cheques y facturas.
Problemas de tasas de interés son los que sufre Venezuela. La suspensión de las inyecciones de liquidez del Banco Central venezolano hizo que la tasa interbancaria en Caracas volara desde 20% el miércoles hasta 120% ayer. Las últimas transacciones se vieron a 35%. Ecuador también tiene sus propios problemas. Por ello es que su ministro Mauricio Dávalos efectuó una presentación en Nueva York que no generó mucho entusiasmo. Lo que al menos resaltaron analistas que concurrieron a su presentación en Manhattan es que señaló que «Ecuador continuará con el pago de la deuda normalmente este año y en 2008».
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