Lo que se dice en las mesas

Economía

  • Lo que sucedió ayer con la Argentina en los mercados es un claro ejemplo de «histéresis». Así la definió un operador, al parecer también con conocimientos en física, al señalar que la histéresis es la tendencia de un material (en este caso, los bonos argentinos) de conservar una de sus propiedades (los pocos inversores) en ausencia del estímulo que los ha generado (el conflicto con el campo). Se aplica a campos magnéticos, a la química, pero también a los papeles argentinos, que ayer no pudieron recuperar las pérdidas incurridas desde el 11 de marzo, cuando Martín Lousteau, de la mano de su secretario de Programación Económica, Gastón Rossi, se despachó con las retenciones móviles. Así, el cupón PBI, que antes tenía un techo en los 13,5 dólares, ahora lo encuentra en u$s 12,80. Lo mismo con el Discount y los Par.

  • También fue comentado ayer el debut de Cristina de Kirchner con el minilanzamiento de un bono, en este caso, el BONAR 13, no apto para inversores que persiguen cábalas o creen en la mala suerte de ese número. En defensa del secretario de Finanzas, Hugo Secondini, cabe consignar que la decisión de salir a los mercados a veces no depende del área a su cargo, sino de la Secretaría de Hacienda. Su titular, Juan Carlos Pezoa, se encontró con un faltante de $ 2.250 millones en la recaudación de marzo. Esto fue fruto de un cóctel: menos consumo y actividad en general, algo de estacionalidad y una pizca del paro del campo. Sobre este punto, hay que tener en cuenta que ya se hacen apuestas en la plaza sobre la fecha en la que el campo volverá a las rutas a protestar. «No será antes del 15 de junio», se jugó un veterano operador basándose en que «hasta esa fecha, se efectúa la cosecha gruesa». Primero manda billetera.   

  • ¿A cuánto ascenderá la inflación de marzo? Las consultoras que elaboran un IPC «junior» (relevan un menor número de bienes y servicios) reflejaron un incremento de 3% finalmente. En la cuarta semana, lo que había directamente era desabastecimiento más que suba de precios. Lo que sí llamó la atención a analistas es la decisión del INDEC de postergar la difusión de los datos oficiales una semana. La lectura de ello: los técnicos -si correspondiera esa palabra- cada vez más necesitan más tiempo para que la cocina del número que realizan sea consistente con el resto de los indicadores que publican. Se trata de no dejar huellas.

  • La crisis con el campo dejó serias heridas en el mercado de capitales. Especialmente en aquellos ámbitos en donde se negocian los futuros agrícolas. El Rofex (Rosario) y el MATBA ( Buenos Aires) tuvieron una caída brutal en su nivel de transacciones durante la crisis y no se recuperarían fácilmente. Ocurre que la «tablita» de retenciones de Martín Lousteau prácticamente fija el valor de la soja, el trigo y el maíz. Se terminó así el elemento fundamental que está presente en este tipo de operatorias, como la cobertura ante la incertidumbre de los precios futuros. Ejecutivos de ambas entidades pidieron reuniones con Lousteau y están hablando con el titular de la CNV, Eduardo Hecker, aunque, por el momento, no obtuvieron respuestas concretas. Para no generar más revuelo, se suspendió un evento que habían organizado para el martes próximo los exportadores de aceites y oleaginosas agrupados en CIARA.   

  • Lo anunció el Banco Central a principios de febrero y recibió el espaldarazo de la presidente Cristina de Kirchner nada menos que en la Asamblea Legislativa del 1 de marzo pasado. Sin embargo, ya arrancó abril y del swap de tasas que el BCRA ofrecería a los bancos no hay novedades. Todo indica que, por ahora, la operatoria que procuraba que las entidades puedan bajar sustancialmente las tasas no se pondrá en marcha. Básicamente, el problema es que los bancos mostraron interés en desprenderse de los créditos a tasa fija de mediano y largo plazo y pasarse a tasa variable, que refleja mejor los vaivenes del mercado. Pero el único dispuesto a dar esa cobertura es el propio BCRA.

  • El equipo económico viaja hoy por la noche a Washington para participar de la reunión anual del BID en Miami. El secretario de Finanzas, Hugo Secondini, mantendrá reuniones en privado y de manera separada con una docena de bancos, como Deutsche Bank, JP Morgan, Barclays, Merrill Lynch, UBS y Daiwa, entre otros. Habrá quienes estén con pancartas de «Volvé Felisa». Es que hay una corriente de pensamiento -por llamarlo de alguna manera- que sostiene que la nula actividad de la ex ministra, más allá de ladrillos en su baño, era mejor que la movilidad de Lousteau y sus retenciones. «Es mejor no hacer nada que hacer desastres», sostiene esta línea de operadores. Por ello es que ganas de escuchar a Lousteau en Miami seguramente no habrá.
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