Se fueron ayer los operadores con mejor ánimo de las mesas de dinero pese a la tormenta que sufrieron los papeles argentinos en esta semana. ¿Comenzó anticipadamente a sentirse la esperada turbulencia preelectoral? ¿Cómo explicar si no que la Argentina estuvo liderando los países que más sufrieron el efecto libio? Hay quienes sostienen que hay un importante «hedge fund» en Estados Unidos vendiendo los papeles domésticos. Al parecer, ayer habría terminado. Otros vieron que Libia fue la excusa para salir de la Argentina apostando a que se va a poder recomprar más barato a lo largo del año. Pero el mejor ánimo de operadores se basó en que a última hora el petróleo cayó fuerte a 96 dólares, tras haber alcanzado los u$s 103. Se conocieron medidas antirrevueltas en Argelia (se levantaron viejas restricciones políticas) y en Arabia Saudita (paquete de ayuda por u$s 36.000 millones de dólares) que fueron borrando la impresión de que el «NOME», Norte de África y Medio Oriente iba a estallar. Debería verse reflejado en los precios mañana en la apertura, Gadafi mediante.
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Muy duro fue el «Talibán» al ser consultado sobre la semana vivida. «Me hizo recordar a los últimos años de la convertibilidad, cuando por cualquier evento externo nos pegaban a nosotros», dijo el influyente operador que se escuda bajo ese seudónimo. El único que resiste es el cupón PBI. Cotiza a u$s 14,5, pero de ese precio se cobran 4,5 dólares a fin de año y otros u$s 5 en 2012 si se crece más del 3,5% este año. En total, hay pago asegurado en menos de dos años de 9,5 dólares de los u$s 14,5 que se invierten. Hay que recordar, agrega el «Talibán», que por condiciones de emisión el cupón paga 48 dólares como máximo, de los que le quedan u$s 41. Es la poción mágica. «Hay buenas oportunidades, pero no es momento para locuras». Así razonaba ayer al mediodía un reconocido operador de un banco extranjero. Se refería a los bonos en dólares. Los de mediano plazo (como el Boden 2015) ya rinden casi un 10% anual, contra menos del 8,5% de hace un mes. ¿Tanto cambiaron las condiciones macro o la capacidad de pago para que se haya producido este deterioro? Igual, en un año electoral pareciera más razonable apostar a los papeles de la petrolera venezolana PDVSA que a un Discount en dólares de la Argentina. Y rinden más los bolivarianos...
El «Oso» pasó una estrategia para adoptar en el mercado actual. Al que piensa que el conflicto en Medio Oriente se va a solucionar en el corto plazo le sugiere dos alternativas: 1) vender futuro de franco suizo contra dólar, ya que la moneda está siendo utilizada como refugio y es factible que si llega a niveles de 90, el Banco Central suizo deba intervenir. De ser así, el franco debería depreciarse nuevamente a niveles de 97; 2) Comprar «ery», que es un ETF (apuesta 3 a 1, es decir, el 300%) que va en contra de la performance del índice Russell 1.000 de energía. Se apuesta a que el petróleo vuelva a 85 dólares. El que piense lo contrario tiene el «erx», que apuesta a la suba, es decir petróleo a 120.
Como siempre sucede en épocas turbulentas, aparecen perlas. En momentos de fuerte suba del petróleo y al mismo tiempo temores de mayor inflación, uno de los mercados favoritos para los analistas es Noruega, tanto el mercado accionario como la corona (la moneda oficial de ese país). Las razones son varias: es un país productor de petróleo, cuya economía pasa en buena parte por las exportaciones de crudo y no forma parte de la también complicada zona euro. La evolución de los últimos días les da la razón a los que eligen este país nórdico. Se trata de uno de los mercados que mejor resistieron la ola de ventas esta semana, y ayer el índice de empresas líderes subió casi un 1,5%. Junto a la suba del oro como refugio, también se sigue de cerca la evolución de la plata. El «metal blanco» subió el año pasado un 110%, al máximo en 30 años. Para este año también hay buenas perspectivas, porque la demanda sigue firme, pese a que ayer cayó casi un 4%. Cotiza levemente por encima de u$s 31 y la expectativa es que a fin de año se ubique en alrededor de u$s 37.
De no haber sido por el «cachetazo» que sufrió Tenaris, el índice Merval hubiera terminado la jornada mucho mejor y con una caída mínima (perdió un 1,35%). El balance no sorprendió y el hecho de ser una empresa con intereses en Italia la terminó afectando. Contrasta con lo sucedido con petroleras que se beneficiaron de la suba en el precio del barril. El caso más emblemático en los últimos días fue la acción Petrobras, que quedó muy bien posicionada para aprovechar este cambio de contexto.
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