30 de julio 2002 - 00:00

Loma Negra: se conocen abogados y bancos

Loma Negra y sus principales acreedores están a punto de iniciar el camino hacia un acuerdo extrajudicial que impediría el concurso preventivo de la principal cementera argentina. De no acordar acreedores y deudora los términos de una reprogramación de los pagos pendientes (léase más plazo y quita de capital), la convocatoria podría ser inevitable, tal como sucedió con otros grandes grupos del país, según fuentes del mercado financiero.

Según pudo averiguar este diario, serían cinco las entidades que conducirán la negociación, y representarán a otras 25 entidades financieras con acreencias con Loma Negra, más AFJP y bonistas. De acuerdo con el trascendido, estarían a punto de designar el estudio de abogados que actuará como asesor legal de la transacción, y ya habría una «short list» conformada por los bufetes Allende y Brea, Beccar Varela, Marval & O'Farrell y Mairal y Brouchou. Del lado de Loma Negra, el banco de inversión Morgan Stanley será el encargado de representarla.

El comité de deudores estaría conformado antes de que termine la primera quincena de agosto, y las negociaciones deberían estar definidas (si se sigue con el concurso «privado» o se apela a la convocatoria de acreedores) en treinta días más.

• Medida clave

En este sentido, el desplazamiento de Alejandro Bengolea de la conducción de la empresa, y su reemplazo por Víctor Savanti, fue visto como una medida clave tomada por Amalia Lacroze de Fortabat. Es que Bengolea es su nieto, y la principal accionista de Loma Negra habría buscado una figura más «potable» para las entidades que el joven ex CEO de la empresa.

Y aquí entra la figura de Savanti -que ocupó la cima de IBM Argentina en la década del ochenta y que ya había ostentado el máximo puesto gerencial de Loma Negra antes de que Bengolea lo reemplazara, hace tres años-. Savanti es considerado un hombre más apto que el nieto de la dueña para sentarse a conversar con los bancos acreedores.

La deuda de
Loma Negra ronda los u$s 430 millones, tomados en gran parte para financiar la ampliación de las plantas productoras de cemento que tiene la empresa en la provincia de Buenos Aires. La decisión estratégica de incrementar su capacidad de producción en más de 50% tuvo que ver, sin dudas, con la llegada la país de la segunda cementera del mundo, la suiza Holderbank (hoy Holcim), que sucesivamente se quedó con las locales Corcemar y Minetti.

También, desde ya, con la perspectiva de «otro país», vigente a mediados de la década pasada, cuando la construcción (tanto de obra pública como de desarrollos inmobiliarios y comerciales) parecía que no iba a tener fin. El contexto «invitaba» a endeudarse para crecer, tal como hicieron casi todos los grupos empresarios argentinos más grandes. Sin embargo, la recesión, que ya lleva casi un lustro, hizo que se paralizara la tendencia, y hoy la producción de cemento en el país
no llega a 35% de la capacidad instalada (tanto de Loma Negra como de sus competidores).

Además, otros proyectos como la gradual adquisición de elaboradoras de hormigón armado, luego consolidadas en la subsidiaria
Lomax, se llevaron parte de los fondos tomados en el exterior a tasas más bajas que las que se ofrecían en el mercado local. Y ésta es una de las principales críticas que se le hacían a Bengolea dentro de la organización.

En tanto, fuentes de
Minetti desmintieron la versión que indicaba su intención de irse del país. Los suizos, que llevan invertidos u$s 250 millones después de las compras de las locales, dicen que el achicamiento feroz que practicaron en la compañía «no es para irnos, sino todo lo contrario». También negaron que el nuevo CEO que asumió hace menos de un mes, el chileno Eduardo Kretschmer, haya venido al país con la misión de bajar la cortina. «El mercado hoy está destruido, es cierto, pero nosotros vinimos para el largo plazo», dijo la fuente.

Minetti/Corcemar llegó a tener
1.800 empleados, y hoy ronda los 900; con la fusión, se cerró la planta de Minetti en Mendoza, pero se amplió la de Córdoba. Y se construyó una nueva fábrica en Campana para competir con Loma Negra en su propio territorio. Pero están trabajando a 30% de su capacidad instalada.

S.D.

Dejá tu comentario

Te puede interesar