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La deuda de Loma Negra ronda los u$s 430 millones, tomados en gran parte para financiar la ampliación de las plantas productoras de cemento que tiene la empresa en la provincia de Buenos Aires. La decisión estratégica de incrementar su capacidad de producción en más de 50% tuvo que ver, sin dudas, con la llegada la país de la segunda cementera del mundo, la suiza Holderbank (hoy Holcim), que sucesivamente se quedó con las locales Corcemar y Minetti.
También, desde ya, con la perspectiva de «otro país», vigente a mediados de la década pasada, cuando la construcción (tanto de obra pública como de desarrollos inmobiliarios y comerciales) parecía que no iba a tener fin. El contexto «invitaba» a endeudarse para crecer, tal como hicieron casi todos los grupos empresarios argentinos más grandes. Sin embargo, la recesión, que ya lleva casi un lustro, hizo que se paralizara la tendencia, y hoy la producción de cemento en el país no llega a 35% de la capacidad instalada (tanto de Loma Negra como de sus competidores).
Además, otros proyectos como la gradual adquisición de elaboradoras de hormigón armado, luego consolidadas en la subsidiaria Lomax, se llevaron parte de los fondos tomados en el exterior a tasas más bajas que las que se ofrecían en el mercado local. Y ésta es una de las principales críticas que se le hacían a Bengolea dentro de la organización.
En tanto, fuentes de Minetti desmintieron la versión que indicaba su intención de irse del país. Los suizos, que llevan invertidos u$s 250 millones después de las compras de las locales, dicen que el achicamiento feroz que practicaron en la compañía «no es para irnos, sino todo lo contrario». También negaron que el nuevo CEO que asumió hace menos de un mes, el chileno Eduardo Kretschmer, haya venido al país con la misión de bajar la cortina. «El mercado hoy está destruido, es cierto, pero nosotros vinimos para el largo plazo», dijo la fuente.
Minetti/Corcemar llegó a tener 1.800 empleados, y hoy ronda los 900; con la fusión, se cerró la planta de Minetti en Mendoza, pero se amplió la de Córdoba. Y se construyó una nueva fábrica en Campana para competir con Loma Negra en su propio territorio. Pero están trabajando a 30% de su capacidad instalada.
S.D.



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