10 de noviembre 2003 - 00:00

Los mercados que más siguen los argentinos

Japón

Las Bolsas de Asia reflejaron ganancias el viernes, impulsadas por tecnológicas como Samsung Electronics y NTT DoCoMo, mientras que el dólar se mantuvo sobre los 100 yenes tras indicios de un reporte optimista de empleos en Estados Unidos más tarde en el día. El índice preferente Nikkei de la Bolsa de Tokio rebotó para cerrar con un alza de 0,73% en 10.628,98 puntos. Los inversionistas japoneses están atentos a la elecciones generales del domingo y las acciones de los bancos lucían vulnerables a causa de un posible cambio de la política bancaria. El dólar oscilaba cerca de máximos de siete semanas frente al euro alcanzados el día anterior y se mantuvo sobre el importante nivel psicológico de 110 yenes cuando una disminución mayor de la esperada en las solicitudes de beneficios por desempleo hizo prever fuertes datos de empleos en octubre.

Londres


El mercado bursátil londinense ganó el viernes 1,22% al finalizar su índice de referencia FTSE-100 en 4.377 puntos (subió casi 53 puntos). A media mañana la Bolsa de Londres mantenía una tendencia al alza y su índice general FTSE-100 subía 48 puntos (1,11%) y se situaba en los 4.372,2 puntos. El «footsie» seguía con las subidas con las que cerró la jornada del jueves, después de que se concretase la esperada subida de los tipos de interés en el Reino Unido, en un cuarto de punto, hasta 3,75 por ciento. Entre los valores que experimentaban las mayores alzas se encontraban los de los bancos. Barclays subía 7 peniques, hasta los 502,5, y el Royal Bank of Scotland crecía 25 peniques, hasta los 1.568. Sin embargo, empresas de los sectores de viajes, como la aerolínea EasyJet o el operador MyTravel, sufrían caídas, después de anunciar sus resultados.

San Pablo

El 0,32% que ganó el Bovespa el viernes último no fue nada descollante, pero de todas maneras alcanzó para que, al cerrar en 18.672,19 puntos, el mercado local quedara detrás del azteca (con una suba de 4,54%) como el de mayor suba semanal para lo que es el continente americano, al trepar 3,84%. Si bien, a poco de arrancar la sesión, parecía que finalmente se quebraría el máximo histórico, la falta de una buena base de inversores se hizo notar (apenas se realizaron operaciones por u$s 268 millones), por lo que habrá que esperar a ver si en las próximas horas podemos descorchar nuestra botella de champagne. En la medida en que las tasas sigan retrocediendo (el riesgo-país cayó a 570 puntos) y el dólar también (cerró en R$ 2,867) parece ser sólo una cuestión de tiempo más que de realidades económicas. Latinoamérica vive hoy una fiesta en la que poco importan los fundamentos de la economía.

Chile

Poco importa que ya llevemos casi dos semanas consecutivas de bajas ininterrumpidas. Tampoco que el viernes, al cerrar en 1.419,83 puntos, luego de perder 1,09%, el IPSA quedara otra vez liderando las mermas del continente. Es que la semana que acaba de terminar, con un desplome de 6,34% para el mercado en general, es la de peor evolución para las cotizantes chilenas en lo que va del año y una de las tres peores de los últimos cinco años. ¿Qué hay para justificar esto que, a pesar de que muchos no lo quieren ver, es un verdadero "desastre"? Claramente negativo, nada. Tanto es así, que lastimeramente la mayor parte de los analistas sigue hablando de una "toma de ganancias". No es que la economía ande mal; al contrario, la confianza de los consumidores está en el máximo del lustro. Esto y la baja del dólar, que cayó a $ 614,8 (mínimo en 28 meses), son irónicamente parte de los culpables.

México

Habría que festejar. Después de todo, con 1,05% que ganó el IPC al cerrar el viernes en 8.430,6 puntos, las acciones aztecas marcaron por segunda sesión consecutiva un nuevo máximo histórico. Claro que esto no sirve de mucho si tenemos en cuenta que la mejora no modificó el hecho de que el Mexbol es el mercado de menor evolución entre los latinos. Mientras para algunos esto significa que hay lugar para mayores subas, para otros refleja que no todo está tan bien. En el primer extremo, están los que apuestan a que la mejora económica norteamericana alcance para cubrir las falencias locales. En el segundo, los que temen por las dificultades que está encontrando la reforma fiscal que acaba de "ingresar" al Congreso. Mejorándolo o empeorándolo todo, el peso cerró la semana en $ 10,9875 por dólar, con lo que pierde 5,21% en lo que va del año, a pesar de la tasa de riesgo-país en mínimos históricos.

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