De cada $ 100 que se generaron por el crecimiento económico, $ 62,5 fueron a parar al 30% más rico, mientras que los restantes $ 37,5 fueron repartidos por el 70% de la población. Así lo señala un trabajo realizado por los economistas Claudio Lozano, Tomás Raffo y Ana Rameri, del Instituto de Estudios y Formación de la CTA. Además, explica que «el 40% más pobre captó apenas $ 12,8 y el 30% de los sectores medios explican los restantes $ 24,7».
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Si bien al comparar la situación de las tasas de pobreza e indigencia de 2003 con las de 2007 se advierte que al inicio de la gestión de Néstor Kirchner 54% de la población era pobre y 27,7% era indigente, y hoy esos porcentajes son de 23,4% y 8,2%, respectivamente, si se tuviera en cuenta el verdadero incremento de precios (y no el registrado por el INDEC), la reducción evidenciada sería sustancialmente menor.
A continuación, los principales puntos del informe:
El 20% de la población de mayores recursos se apropió de 50% de los ingresos generados por el proceso de crecimiento económico de entre 2003 y 2007. Si se agrega un 10% más resulta que 30% de la población de mayores recursos se quedó con 62,5% de los ingresos generados en este período.
La contracara de esta brutal apropiación de los ingresos es la constatación que el 70% restante de la población recibió apenas 37,5% de los nuevos ingresos. Por su parte, el 40% de la población con ingresos más bajos sólo se quedó con 12,8% de los ingresos generados.
El incremento de los precios de los productos de la canasta básica fue uno de los factores que significó que la reducción de la pobreza y de la indigencia estuviera por debajo del crecimiento de los ingresos de los sectores con mayores recursos.
De repetirse la misma historia económica de los últimos cuatro años, en 2011 la tasa de pobreza sería de 13,1% y la de indigencia, aún de 3%. Es decir, que sobre una población estimadaen 40.900.496 personas, existirían 5.357.965 pobres y, peor aún, 1.227.015 argentinos estarían en la indigencia. Todo este «éxito», en el marco de casi una década de crecimiento económica a tasas chinas.
Dadas las relaciones de ingresos y reducciones de pobreza e indigencia (-0,30 y -0,39, respectivamente), si en estos cuatro años de crecimiento, los ingresos de los sectores populares hubieran aumentado a 300% (en lugar de a 171,7%), la tasa de pobreza actual sería de 6,2% y la tasa de indigencia sería 0.
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