La caída en el consumo y el aumento de la facturación fueron atribuidos por los especialistas a la inflación, que en los primeros ocho meses del año fue de 37,8% según el IPC, pero asciende a 39,3% si se mide sólo los precios de los productos que venden las grandes cadenas. A precios corrientes, a pesar de las menores ventas, los mayores precios permitieron que la facturación creciera 16,9% en agosto contra igual mes del año pasado aunque cayó 5,4% contra julio. De esa forma, los shopping regis-traron un nivel de facturación de $ 142.8 millones contra $ 150.9 millones facturados en julio y $ 122.2 millones que se vendieron en agosto del año pasado.
En estos centros, las ventas de agosto estuvieron alentadas por el Día del Niño y una afluencia de turistas, atraída por el nuevo tipo de cambio. Como contrapartida, la resistencia de varios negocios a aceptar tarjetas de crédito debido a la alta demora que imponen las empresas para efectivizar el pago de los consumos, mantiene retraídas las ventas.
Según informó el INDEC, entre febrero y julio, el personal ocupado por los grandes supermercados pasó de 95.142 empleados a 93.619.
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