El miedo a unaestampida de la tasa de interés que la Argentina debe pagar en estos díascuando sale al mercado a captar fondos fue el único freno que aceptaron ayerlas provincias para no presionar, una vez mas, al gobierno con pedidos de mayorgasto en el presupuesto nacional para 2001. Durante una reunión ayer desenadores, diputados y ministros de Economía provinciales, todos peronistas,para discutir estrategias sobre el proyecto de presupuesto se acordó mantenerla posición oficial del PJ solicitando la inclusión en el proyecto de los 10puntos que el PJ elaboró hace casi un mes. Es decir, que el gobierno no recortelos casi $ 800 millones que recaen sobre las provincias como el Fondo Especialdel Tabaco y el subsidio a los Combustibles en la Patagonia.
Esta nueva ronda deperonistas por el presupuesto 2001 comenzó ayer por la tarde en lasdependencias del edificio anexo del Senado, más conocido como ex Caja deAhorro, con la presencia los senadores José Luis Gioja (San Juan), Julio SanMillán (Salta), Eduardo Bauzá (Mendoza), Carlos Verna (La Pampa), RicardoBranda (Formosa); y los diputados Humberto Roggero (Córdoba), Oscar Lamberto(Santa Fe), Eduardo Camaño (Buenos Aires) y Marcelo López Arias (Salta), entreotros, más los ministros de Economía de las provincias con excepción de SantaCruz.
Reclamos
«¿Qué necesitan quepidamos?», comenzó preguntando Gioja a los ministros. A partir de allí comenzóa caer una lista de reclamos de todo tipo.
«Si me permiten lapalabra, quiero recordar a todos que hoy el gobierno tuvo que pagar hasta 16%para que le prestaran plata en el mercado. Con esta tasa: ¿qué sentido tieneque sigamos discutiendo mayor gasto en el presupuesto?», intervino elsantafesino Lamberto.
Conocedores de lo quecuesta conseguir fondos, los ministros de Economía comenzaron a bajar losdecibeles y acordaron mantener los pedidos de restablecimiento de los fondosprovinciales, más una nueva exigencia que incorporó Roggero: eliminar delproyecto de presupuesto el artículo 58 que establece la renegociación dealgunos convenios colectivos en el sector público.
Pero sin duda lasorpresa del encuentro fue la notable predisposición que mostraron lossenadores a aprobar el presupuesto nacional para 2001. «Es bueno apoyar a lapatria, no se puede dejar al país sin presupuesto», comenzó diciendo Alasinomientras algunos de sus compañeros de bancada lo miraban de costado.



