19 de noviembre 2001 - 00:00

Loser: situación de América latina está bajo control menos Argentina

Ottawa (especial) - La situación económica y financiera de América latina está «bajo control», a excepción de la crisis en la Argentina, dijo ayer el director del FMI para América latina, Claudio Loser. El funcionario, nacido en Mendoza, es el argentino que más alto llegó en la estructura del Fondo, señaló que el dinero del FMI «no es para tapar agujeros», cuando se le preguntó si habrá dinero adicional para el país. Loser señaló que Brasil y México, las dos mayores economías regionales, han sido las más afectadas por la desaceleración económica que se agudizó con los atentados del 11 de setiembre en los Estados Unidos.

Luego de una reunión de una hora entre el ministro Cavallo, el director gerente del Fondo, Horst Köhler, y su segunda, Ann Krueger, Loser explicó en diálogo con periodistas que el encuentro fue muy constructivo y aseguró que el titular del Palacio de Hacienda no se refirió a la dolarización de la economía ni a una flexibilización de la convertibilidad. Pero omitió responder cuando se le consultó si los funcionarios argentinos habían pedido algún waiver (perdón) en el cumplimiento de las metas. A continuación, sus frases más salientes:

La situación está bajo control en América latina, con la reacción muy positiva por parte de las autoridades de cada país en contra de la caída de la actividad.

Donde no hay certeza es en la Argentina, donde habrá un crecimiento muy bajo o continuo estancamiento.

En las últimas semanas la situación se estabilizó, y salvo el caso de la Argentina, donde realmente las condiciones siguen difíciles, en los otros mercados hubo una recuperación, una caída en los spreads (primas de riesgo sobre los bonos del Tesoro de los Estados Unidos), y un fortalecimiento muy importante en el caso del real y el peso chileno
.

La Argentina no reclamó el anticipo de los desembolsos comprometidos para diciembre. El encuentro con Domingo Cavallo fue muy constructivo y no se habló de dolarización ni de una flexibilización de la convertibilidad.

La Argentina ha llegado a la conclusión de que tiene que reestructurar su deuda pero no entrar en una moratoria. Nosotros respetamos eso muchísimo y también pensamos que esa medida tiene potencial. Además los argentinos no están pidiendo plata adicional para reestructurar la deuda y creo que ése es un punto muy importante
.

Durante la reunión no surgió como un tema central la cuestión de garantías para la refinanciación y Cavallo explicó que la garantía tendrá que ser la recaudación.

Esta no fue una reunión de negociación sino de trabajo, hubo un ambiente muy bueno en el cual se trataron temas relevantes. Cavallo explicó el acuerdo con las provincias, las perspectivas fiscales y la estrategia en materia de deuda. En el encuentro de alguna manera se tomó el inventario de las gestiones argentinas, y nos permitió también entender algunos puntos de la estrategia en materia de la deuda.

La Argentina está trabajando en su programa fiscal y en su programa de deuda. Creo que están trabajando muy bien, dialogando con los organismos internacionales y los principales bancos de inversión para ver cómo se puede manejar esto.

En estos momentos se analiza la estrategia de la deuda, la Argentina nos explica su estrategia pero por ahora no hay anuncios. Estamos realizando un trabajo de hormiga. Dentro del programa que fuera aprobado meses atrás, la Argentina podrá acceder a desembolsos por unos 9.000 millones de dólares el próximo año. Ese dinero va al Banco Central y no hay condicionamientos sobre la utilización
.

No se habló de acelerar el desembolso de los 1.270 millones programados para diciembre. Se ha enfatizado en los medios mucho el tema de la misión, eso no es crucial, mantenemos un diálogo constante y muchas comunicaciones. Una misión técnica ya ha ido a Buenos Aires y hubo dos visitas a Washington.

Los recursos del Fondo no son para tapar agujeros en una crisis, tiene que haber un programa fiscal y macroeconómico en el país y todo se basa en un análisis de la deuda tomando en cuenta las cifras fiscales
.

Brasil crecerá 2% el próximo año, casi un punto y medio porcentual menos de lo estimado por el FMI hace apenas dos meses.

México, cuyo crecimiento será cerca de cero este año, crecerá 1,2 por ciento en el año 2002. La proyección depende casi enteramente de cuándo comience la recuperación de los Estados Unidos, prevista para mediados del próximo año.

Dejá tu comentario

Te puede interesar