«Existe
poca
propensión
al diálogo
en el
país»,
señaló
Martín
Lousteau
en el
seminario
ProPymes
de Techint.
Paolo
Rocca lo
escucha.
Martín Lousteau salió al cruce del conflicto lácteo y disparó: es una «demostración de la poca propensión al diálogo que tenemos los argentinos». Con esa frase, el ministro de Economía defendió la actual postura oficial de fijar en 78 centavos por litro el precio de referencia que reciben los tamberos. Además, señaló que «la leche es el nuevo oro», por lo que «no se la puede vender al exterior a cualquier precio poniendo en riesgo la posibilidad de consumirla internamente, cuando es un elemento vital para la educación y la generación de una buena base para los niños».
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En su cuarto día al frente del Palacio de Hacienda, Lousteau pareció más estar rindiendo un examen oral que dando un discurso. Sus palabras, algo monótonas, transmitían una versión oficial que sonaba memorizada para el evento que convocó a más de 500 empresarios al Sexto Seminario ProPymes organizado por Techint.
El ministro defendió la continuidad del modelo económico y lo calificó de « exitoso y sano, porque no incuba inconsistencias». En ese sentido, destacó que el «tipo de cambio competitivo y un superávit fiscal otorgan solidez». El resultado positivo «le sirvió a la Argentina para que el impacto de la crisis internacional sea menor».
«Nos pasamos gran parte de la historia económica argentina sin mercado y sin Estado. Estuvimos 30 años sin desarrollarnos y, ahora, por primera vez en 107 años, llevamos cinco consecutivos de crecimiento», explicó Lousteau. También mencionó que «el mercado debería ser el mecanismo para asignar recursos. Si eso no ocurre, no es mercado». ¿Se habrá olvidado entonces de una de las premisas básicas de la economía según la cual la forma más eficiente de transmisión de señales es a través de los precios?
Como es habitual, el discursoque se extendió por 30 minutos y cerró el encuentro Pro-Pymes- no dejó espacio a las preguntas de los empresarios, que momentos antes escucharon a Paolo Rocca. Sin embargo, una vez más ratificó que «no tienen que haber dudas con respecto a la continuidad del modelo económico» y agregó rápido, «porque esas dudas entorpecen la gestión». Además, criticó la volatilidad económica, porque «así no se puede generar un empresariado dispuesto a invertir y tampoco se puede alentar el crédito.» Lousteau remarcó que la Argentina tiene «una gran oportunidad por delante. Es necesario invertir para aprovecharla». No aclaró, sin embargo, quién llevaría a cabo esa inversión.