Antonio Palocci, el acosado ministro de Hacienda de Brasil.
Brasilia y San Pablo (AFP, Reuters, EFE, ANSA, LF) - En medio del nerviosismo de los mercados, que operaron con fuertes oscilaciones, Brasil vivió ayer un día cargado de versiones sobre una posible e inminente renuncia del ministro de Hacienda, Antonio Palocci. Sólo después de que éste volvió a comparecer ante el Congreso y negó esos rumores, los mercados repuntaron, experimentando un alivio que se vio reforzado cuando el presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, salió a aclarar que su principal ministro «está más fuerte que nunca».
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La Bolsa de San Pablo, que llegó a operar con una baja de 1,58% cuando la inquietud política arreciaba, cerró finalmente con una suba de 1,22%, a 31.489 puntos, su mayor nivel desde el récord de 31.856 puntos del 3 de octubre.
Además de la ratificación de Palocci, considerado por los mercados el garante de la política fiscal ortodoxa que posibilita el pago de las obligaciones del Estado brasileño, el alza fue impulsada por indicios de que la Reserva Federal podría poner fin al ajuste monetario en EE.UU.
En tanto, el dólar, que había llegado a avanzar 1,5% durante la rueda, recortó sus ganancias y cerró con una suba de 1,07% a 2,247 reales, su mayor cotización del mes.
Después de haberse presentado la semana pasada en el Senado, Palocci compareció ayer ante una comisión investigadora de la Cámara de Diputados, donde defendió su gestión y volvió a negar las acusaciones de corrupción en su contra. «Voy a colaborar con el presidente mientras él piense que estoy ayudándolos a él y al país», declaró. «Mucho más importante que la presencia del ministro de Hacienda es la de la política económica, que yo pienso que no puede cambiar», agregó. El propio Lula afirmó poco después de modo contundente que «Palocci está más fuerte que nunca», tras participar en un congreso sobre agricultura familiar en Luiziania, 80 kilómetros al sur de Brasilia.
Las versiones, el nerviosismo y las desmentidas fueron las reacciones a lo publicado ayer por el influyente diario «Folha de Sao Paulo», que dijo que Palocci ofreció su renuncia a Lula la semana pasada, pero que el presidente le pidió que permanezca en el cargo. Puntualmente, indicó que el funcionario condicionó su permanencia a un cese de la interna en el gabinete.
• Debilitado
La posición del titular de Hacienda se vio debilitada recientemente por críticas de la jefa de gabinete, Dilma Rousseff, contra su política de ajuste, a la que calificó de « rudimentaria» y por la presión del ala política del Partido de los Trabajadores, que desea una expansión de gasto público para ayudar a Lula da Silva a lograr la reelección el año próximo (ver nota aparte). Uno de los miembros de ese sector, el senador Aloizio Mercadante, es insistentemente señalado por la prensa como posible sucesor de Palocci si éste finalmente deja el gabinete.
El acosado ministro también ha sido blanco de denuncias de irregularidades presuntamente ocurridas cuando fue alcalde de la ciudad paulista de Riberao Preto, entre 2001 y 2002, y cuando coordinó la campaña electoral de Lula, en 2002. El ministro negó las acusaciones.
Una alta fuente oficial que requirió anonimato dijo que «hubo un cambio en la correlación de fuerzas dentro del gobierno», tras los reclamos de Rousseff. Palocci está comprometido a realizar un ahorro del superávit fiscal primario (antes del pago de servicios) de 4,25% del Producto Bruto Interno para pagar los intereses de la deuda, pero, en los hechos, el excedente ha sido superior y hasta setiembre sumaba 6,1% del PBI.