12 de noviembre 2007 - 00:00

Mal comienzo: avanza gobierno sobre Redrado

Todo está planificado: si se sigue complicando el acceso al crédito internacional, se estudia modificar la Carta Orgánica del Banco Central. Por la crisis en Estados Unidos y por la desconfianza generada con la manipulación del INDEC, hoy un nuevo bono argentino no encuentra interesados entre inversores. Por ello, para pagar los vencimientos de deuda, el gobierno está utilizando fondos ociosos de organismos como la ANSeS y la AFIP para financiarse. Pero esto tiene un límite y, cuando se agote, avanzarán sobre el Banco Central ampliando el tope que tiene asignado para financiar el gasto. Una entidad así, cada día más independiente.

Martín Redrado
Martín Redrado
Con mercados cerrados para las emisiones de deuda y un cronograma de vencimientos abultado para 2008, en el Ministerio de Economía ya evalúan alternativas para cubrir los vencimientos con los menores sobresaltos posibles.

Una de las posibilidades que ya comenzó a ser analizada es la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. Sin embargo, nada se hará al menos antes del 10 de diciembre, cuando asuma la presidente electa, Cristina de Kirchner. Específicamente, se concentran en el artículo 20, que establece el esquema de financiación al gobierno por parte del Banco Central, a través de los Adelantos Transitorios. Actualmente, el stock de estos préstamos llega a los $ 18.300 millones y en el Palacio de Hacienda aseguran que la redacción del artículo traba la posibilidad de disponer de más recursos en caso de precisar financiamiento para cancelar deuda.

En el Banco Central, que preside Martín Redrado, aseguraban ayer desconocer una ofensiva en este sentido por parte del gobierno. «El tema nunca se habló y la verdad es que este año casi no se utilizó esta herramienta», señalaron. Se trata de una cuestión delicada, porque el límite a la financiación de las necesidades del sector público es un tema central para medir la autonomía del BCRA.

El artículo de la polémica dispone que el Central podráprestarle al gobierno hasta un equivalente a 12% de la base monetaria. Pero luego se extendió la normativa y también se agregó la posibilidad de prestar un adicional por el equivalente a 10% de la recaudación tributaria.

El problema es que al mismo tiempo se establece que los Adelantos nunca podrán superar 12% de la base monetaria. Esto genera un techo para la financiación «con efecto monetario»; significa que el Central ya casi se quedó sin margen para emitir pesos para financiar al Tesoro. Según informó oficialmente el BCRA, sólo le quedarían unos $ 2.000 millones para hacerlo.

Por eso, el mecanismo que se utilizó durante todo el año es efectuar adelantos «sin efecto monetario»: consiste en préstamos de pesos que son utilizados automáticamente para comprarle dólares al Central y así pagar deuda. El efecto monetario, por lo tanto, es nulo, ya que el dinero prestado a la Tesorería vuelve a la autoridad monetaria de manera inmediata.

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