15 de enero 2007 - 00:00

Malestar europeo por oferta de pago

Varias embajadas europeas recibieron con sorpresa el «borrador» de la propuesta que presentó el Ministerio de Economía para renegociar la deuda con el Club de París. Ocurre que no sólo los términos son mucho menos favorables respecto a lo que esperaban, sino que se trata de un acuerdo incluso peor al que el gobierno argentino le propuso a España en noviembre.

Pocos se explican, en realidad, por qué la ministra Felisa Miceli demoró tanto en dar a conocer una propuesta inicial de renegociación, sabiendo que las conversaciones con cada uno de los países involucrados llevarán varios meses. De hecho, durante el año de gestión de Alfredo Mac Laughlin en la Secretaría de Finanzas no hubo definición alguna y tampoco se cumplió con la promesa de presentar el plan para diciembre pasado.

La deuda en cuestión, que continúa en default, suma unos u$s 6.500 millones. Los principales acreedores son España (24% del total), Alemania (22%), Japón (por un porcentaje similar) y Estados Unidos, además de otros países del G-7. Según los estatutos, no se permite quita de capital original, por lo que el gobierno de Néstor Kirchner decidió avanzar con el estiramiento de los plazos de pago y la reducción de intereses.

  • Problemas

  • Según lo trascendido, el nuevo plazo de pago se prolonga diez años (vencería en 2017), con tres de gracia. La tasa sería apenas un punto por encima de LIBOR (es decir, poco más de 6% anual).

    Uno de los problemas que enfrenta la Argentina es que realizó una propuesta de arreglo exclusivamente a España. El estatuto del Club de París indica que en estos casos las deudas deben ser reestructuradas de manera conjunta y no individualmente. Este punto complicó el comienzo del diálogo.

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