La economista Marina Dal Poggetto advirtió este sábado que el crecimiento de sectores como la energía, la minería y el agro todavía no logra trasladarse a los ingresos y al consumo de las familias, en un escenario marcado por el estancamiento de los salarios, la caída del empleo formal y el aumento de la morosidad.
En declaraciones radiales, explicó que esas actividades, junto con el sistema financiero, representan alrededor del 15% del Producto Bruto Interno y apenas el 9% del empleo. Por ese motivo, aunque mantienen un buen desempeño y aumentan sus exportaciones, no alcanzan para impulsar al conjunto de la economía.
“Hay sectores dinámicos, pero no te alcanzan para traccionar”, resumió Dal Poggetto en una entrevista en Splendid AM 990, quien agregó que el último dato disponible de actividad, correspondiente a mayo, se ubicó en niveles similares a los de febrero de 2025, pese al crecimiento del 4,4% registrado durante el año pasado.
La economista sostuvo que esta falta de impulso también se refleja en los ingresos, ya que los salarios avanzan por detrás o en línea con la inflación y el empleo registrado continúa retrocediendo. Si bien durante algunos meses crecieron el monotributo y las ocupaciones informales, advirtió que los datos más recientes comenzaron a mostrar señales de debilitamiento.
El crédito, uno de los principales frenos para la actividad
Dal Poggetto consideró que la expansión del crédito fue uno de los motores de la recuperación entre abril de 2024 y febrero de 2025, pero ese proceso terminó interrumpiéndose por el endurecimiento de las condiciones monetarias y la suba de las tasas de interés.
“Si me decís dónde se trabó, se trabó en el crédito”, afirmó. Según explicó, el fuerte encarecimiento del financiamiento provocó un incremento de la mora y dificultó el acceso de las familias y las empresas a nuevos préstamos.
La especialista señaló que la deuda privada alcanzó niveles similares a los de 2018, pero actualmente presenta plazos más cortos y tasas reales más elevadas. Aunque algunos indicadores de riesgo comenzaron a estabilizarse dentro del sistema bancario, consideró que todavía no existen condiciones para una recuperación firme del financiamiento.
Entre las posibles alternativas mencionó una mejora significativa de los ingresos, una refinanciación generalizada de las deudas o la implementación de líneas de crédito dirigidas. Sin embargo, aclaró que por el momento no observa señales de que pueda concretarse alguna de esas opciones.
La economista advirtió que el crecimiento de los sectores exportadores todavía no se traslada a los ingresos de las familias.
La apuesta por los dólares fuera del sistema
Ante el estancamiento de los ingresos y el freno del crédito en pesos, Dal Poggetto sostuvo que el Gobierno apuesta a que los argentinos vuelquen a la economía parte de los dólares que mantienen fuera del sistema financiero. Esa estrategia ayudó a sostener la actividad tras el blanqueo, aunque actualmente no se observa una recuperación significativa de los depósitos en moneda extranjera.
La economista señaló que, pese a los mayores rendimientos ofrecidos por las tasas en pesos, desde las elecciones los argentinos compraron unos u$s42.400 millones, con un promedio cercano a los u$s2.000 millones mensuales.
Además, advirtió que la oferta de divisas suele disminuir durante la segunda mitad del año. En ese contexto, un nuevo endurecimiento monetario para contener el dólar podría encarecer todavía más el financiamiento y profundizar el freno del crédito.