30 de octubre 2003 - 00:00

Más complicado PJ para sacar leyes en el Senado

El gobierno tuvo una prueba clara ayer de los problemas que puede tener en el Senado, ahora y después del 10 de diciembre, cuando debe negociar con la oposición la aprobación de leyes políticamente complicadas que necesiten para la votación de los dos tercios de los miembros. El peronismo no consiguió, en su segundo intento, emitir el dictamen del proyecto de ley de salvataje a deudores hipotecarios y mucho menos tratarlo en el recinto de sesiones. La oposición de los senadores radicales a la iniciativa por considerarla demasiado restringida en sus alcances, más las protestas de las asociaciones de deudores, frustraron nuevamente la idea del gobierno por la que trabajaron todo el día Cristina Fernández de Kirchner, Miguel Pichetto y la puntana Liliana Negre de Alonso.

La reunión central para intentar destrabar el proyecto de salvataje de deudores se organizó en el despacho del radical mendocino Raúl Baglini. Alrededor del escritorio se sentaron la mendocina Marita Perceval, Negre de Alonso, el diputado Carlos Esain y Baglini y, vía telefónica, los radicales Horacio Pernasetti y Carlos Maestro, todos negociando el futuro del proyecto de salvataje.

• Opositores

A esa altura la iniciativa tenía cuatro versiones distintas. Tanto radicales como asociaciones de deudores seguían oponiéndose al proyecto basados en:

• La mayoría de los deudores quedaría afuera de los alcances de la ley.

• No encuentran sentido en fijar la fecha de 1 de enero de 2001 como límite de la declaración de mora para ingresar al sistema. «No pasó nada diferente en esa fecha. No hubo una declaración de emergencia. Entonces, por qué no el 31 de diciembre o un mes antes, si la crisis ya estaba en marcha», decía Baglini. Los radicales alegan que la cuestión es una invitación a una catarata de juicios de los deudores por tratamiento desigual ante la ley.

• También duda del mecanismo de certificación del carácter de vivienda única del deudor. ¿Quién certificará eso, el deudor o el acreedor?, se preguntaban.

• Si la ley dice que el Fondo Fiduciario que se crea no reconocerá punitorios ni intereses extra por las deudas, ¿quién se hará cargo de los gastos que ya se produjeron en las ejecuciones?, habida cuenta de que el censo que hizo el gobierno en el Registro Unico de Deudores Hipotecarios arrojó que la mitad de los censados tenía sentencia e incluso remate en curso.

• «Nunca vamos a poder incluir la totalidad de los casos. El problema es conseguir que los incluidos sean superiores a los excluidos, cosa que aquí no se da», decía Baglini.

Finalmente los radicales optaron por no avalar la firma del dictamen y comunicar a Pichetto que no darían los dos tercios para habilitar el tema en el recinto, como pretendía el oficialismo.

• Compromiso

Desde ese momento Negre de Alonso, Pichetto y la propia Cristina Kirchner intentaron salvar la situación sin éxito, ya que el gobierno estaba comprometido en lanzar cuanto antes el plan de salvataje a deudores.

En su lugar los radicales propusieron volver a consultar a Roberto Lavagna por una nueva versión de la ayuda a morosos. Proponen olvidar los parámetros que fija la ley para incluir deudores como stock de deuda, destino de los préstamos, volumen de la deuda, costos y fecha de entrada en mora para pasar a un sistema de refinanciación con límite de cuota y monto total del crédito, alargamiento de plazos, similar al utilizado para resolver la situación de los perjudicados por la ya famosa Circular 1.050 de épocas de José Alfredo Martínez de Oz. Finalmente en la sesión de la tarde, Pichetto, como último recurso para intentar nuevamente la semana próxima, consiguió que se aprobara una preferencia para debatir la ley, con o sin dictamen de comisión, en la próxima sesión.

Dejá tu comentario

Te puede interesar