Más controles en frontera por temor a la "vaca loca"
La enfermedad de la "vaca loca", que afecta a Europa, preocupa cada día más al gobierno, pese a que el país es uno de los pocos reconocidos como libre de la enfermedad. La aparición de un caso relativamente similar en una oveja de Brasil inquieta a funcionarios del área. Por eso, ayer se decidió extremar los controles en las fronteras para evitar el traslado de animales a pie. Lo que acrecienta las dudas es que la enfermedad se puede declarar luego de 5 años y la agudización de controles no garantiza el freno total de contagio. En tanto, ayer se siguió discutiendo la conveniencia de prohibir el ingreso de lácteos y derivados. Dos organismos del gobierno protagonizaron ayer una acalorada disputa pública. El Servicio Nacional de Sanidad Agroalimentaria (SENASA) -que depende de Agricultura-y el Instituto Nacional de Alimentos (INAL) -que depende de Industria-se adjudican la potestad para frenar el ingreso de productos. Casual-mente, ambos organismos deben fusionarse en el nuevo cronograma de racionalización del Estado. Las pérdidas del campo podrían ascender a 50 millones de dólares.
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Poco corriente
El SENASA prohibió el ingreso al país de alimentos europeos que contengan carne o subproductos de origen bovino, ovino y caprino, refirmando una serie de controles que cumple desde hace una década, tras la aparición de la Encefalopatía Espongiforme Bovina en animales de Gran Bretaña. La prohibición apunta esencialmente a las «delikattessen» de origen europeo, de las que se importa alrededor de 10.000 kilos anuales. La Argentina implementa desde 1990 las medidas de prevención por el ingreso de productos de riesgo provenientes de Europa, luego de que tomaran estado público los primeros casos de «vaca loca» en el Reino Unido. Los técnicos del SENASA aseguraron que «ésta es una medida transitoria para mantener el status de país prácticamente sin riesgo». Asimismo indicaron que en el país se realizan análisis de cerebros de especies susceptibles a la BSE y que desde 1992 se estudiaron 7.500 animales sin que se detecten rastros de la enfermedad.
Las prohibiciones no incluyen por el momento a los productos lácteos, porque no existen evidencias científicas de peligro que hayan sido reconocidos por la Organización Internacional de Epizootias (OIE) o por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La directora del INAL puntualizó que «vamos a estudiar la extensión de la prohibición sobre los derivados como quesos, chocolates, cosméticos, medicamentos, galletitas o helados hechos con grasas de origen animal».
De todas maneras, la prohibición del ingreso de lácteos desde la Unión Europea (UE) generaría un problema en la relación comercial con el continente ya que los europeos podrían acusar al país de imponer barre-ras paraarancelarias y contestar con otras acciones de restricción.
Los controles en las fronteras, en tanto, comenzarán inmediatamente. Por caso, desde Misiones ya informaban ayer que «los controles son molestos para la población, pero no podemos arriesgar la seguridad alimentaria provincial. En muchos casos cuando los turistas intentan cruzar algún paso fronterizo con mercaderías que no cumplen con los requisitos que las autoridades sanitarias imponen son automáticamente decomisadas», decía el analista Alejandro Ramírez.
Por otro lado el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires habilitó una línea telefónica gratuita para las consultas sobre el mal de la «vaca loca». La Dirección General de Higiene y Seguridad Alimentaria, dependiente de la Secretaría de Desarrollo Económico informó que puso a disposición de la población la línea 0800-777-5266.


