Los ganaderos formoseños salieron aliviados ayer del Servicio Nacional de Sanidad Agroalimentaria (SENASA): la frontera sanitaria de su provincia no será cerrada aunque habrá más controles para el movimiento de hacienda, en el marco de un plan más global que intentará eliminar todos los riesgos de resurgimiento de fiebre aftosa.
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Ante la protesta del gobierno provincial y de los productores formoseños, que se sintieron marginados ante las intenciones, el SE-NASA decidió, finalmente, no cerrar la frontera sanitaria aunque modificará la metodología para el traslado de hacienda desde Formosa al resto del país. Por ese motivo, el despacho de Documentos de Tránsito Agropecuario (DTA) estuvo suspendido desde el viernes pasado. Ese documento -necesario para trasladar hacienda-tenía una vigencia de 5 días y, a partir de las nuevas medidas, sólo regirá por 48 horas. Los animales que sean trasladados para faena deberán contar con la guía y también pasar por una revisión sanitaria intensa además de poseer caravana identificatoria. En tanto, los animales destinados a invernada deberán estar en cuarentena durante 30 días en el campo de origen, y para salir deberán superar revisiones veterinarias y sangrado.
Más vigilancia
«Logramos el compromiso del SENASA de que habrá más vigilancia epidemiológica y que se cumplirá con lo comprometido... darles a los productores formoseños la posibilidad de contribuir con los controles», decía ayer Ricardo Buryaile, presidente de Confederaciones Rurales de Formosa y Chaco (CHAFOR).
La modificación de la metodología de control -que saldría mediante un instructivo inter-no del servicio sanitario-no perjudicaría económicamente a los ganaderos formoseños.