Aunque los voceros de las filiales argentinas prefirieron no opinar sobre las decisiones de sus casas matrices, Pocas semanas antes, la General Motors había anunciado el despido de más de 30.000 trabajadores en los dos próximos años, y un cierre de plantas que apunta a ahorrar unos 2.500 millones de dólares anuales, que compensarían parte de los 4 mil millones que pierde anualmente.
Los gigantes de Detroit sufren especialmente la competencia de la japonesa Toyota, que ya desplazó a Ford del segundo puesto en ventas a nivel mundial, y que podría desbancar a GM de la cima del podio este año de la mano de los utilitarios livianos cuyo éxito crece a medida que aumenta el precio de los combustibles.
Dejá tu comentario