Más que una baja, tuvimos un parate

Economía

Que el Promedio Industrial cerrara ayer del lado perdedor es casi una casualidad. Bastaba que cualquiera de los 16 papeles que finalizaron en baja hubieran cambiado su signo para que en lugar de 0,06% que finalmente cedió el Dow al quedar en 10.513,89 puntos, se transformara en una suba. Desde ya que hubiera sido algo acotado, pero un poco más en consonancia con 0,36% que trepó el NASDAQ o 0,23% del S&P 500, ambos en su cuarta sesión consecutiva de suba. Es cierto que el otro extremo del mercado, el de las empresas más pequeñas que engloba el índice Russell 2000, tampoco tuvo un día ganador, pero no olvidemos que por este lado venimos de marcar una seguidilla de máximos históricos (en esto el Russell no está solo, ya que lo sigue de cerca el índice de empresas de ventas minoristas), algo que las blue chips con 2,5% que pierden en el año están muy lejos de lograr. Como se esperaba, las ganancias que reportaron las empresas superaron mayoritariamente las previsiones de los analistas, destacándose en esto PepsiCo y Genentech. Como se esperaba también (si es que se esperaba), el precio del petróleo reemprendió el camino alcista y quedó en u$s 60,62 por barril. Curiosamente, salvo Boeing, cuyas ventas están directamente relacionadas con el precio a largo plazo del petróleo, las otras dos grandes perdedoras del Dow fueron 3M y United Technologies, papeles teóricamente resistentes a los vaivenes del oro negro y que (en los tres casos) se podrían beneficiar con la caída que tuvo el dólar alcanzando el mínimo en tres semanas frente al euro. Como podría presumirse, los bonos retrocedieron impulsando la tasa de 10 años a 4,146% anual.

Dejá tu comentario