El copresidente del Comité Global de Tenedores de Bonos Argentinos (GCAB, en inglés), Nicola Stock, dijo ayer que el gobierno de Roma está «madurando» la posición que tomará frente al Ejecutivo de Buenos Aires sobre la cuestión del canje de la deuda, que afecta a 400.000 inversores italianos.
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Stock, también presidente de la llamada Task Force Argentina, que representa a los ahorristas italianos en posesión de bonos argentinos, afirmó que el gobierno de Italia tiene «claro» que el del canje de la deuda es un «gran problema», por lo que estudia una «iniciativa diplomática».
Stock no participó de la reunión de las distintas asociacionesde consumidores italianas con el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen. Ya es conocida la enemistad entre ambos desde una visita con pésimos resultados que realizó el funcionario argentino el año pasado.
Stock se reunió ayer con el subsecretario italiano de Asuntos Exteriores, Giampaolo Bettamio, quien luego solicitó al embajador argentino en Italia que mejore la propuesta. Al finalizar esa reunión, el representante de bonistas explicó que quienes no se adhieran al plan del gobierno argentino «no se encontrarán con papel mojado en las manos».
«Les quedará -afirmó- un título jurídico válido y después los bonos seguirán siendo negociados en el mercado», afirmó. El presidente de la Task Force Argentina aseguró que Nielsen no se ha reunido con él durante su visita a Roma «porque me teme; por eso no ha querido verme».
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