Más retenciones a la exportación de trigo
Las exportaciones de trigo quedarían paralizadas en el corto plazo tras una nueva intervención oficial. Con el argumento de que un aumento en los precios -determinado por el contexto internacional y por la sequía en el país- recalienta el mercado y terminaría impactando en los valores que pagan los consumidores por la harina y el pan, la Secretaría de Agricultura incrementó indirectamente las retenciones (lo hizo a través del precio mínimo por medio del cual se pueden declarar ventas externas). Repitió un procedimiento ya usado en abril. No se puede exportar trigo a un valor menor que u$s 167, y sobre éste se calculan los impuestos a pagar. Esto afectaría a agricultores que recibirán menos dinero por un cultivo que se cosechará a partir de diciembre. Se complica más la relación con el sector.
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Miguel Campos
La cosecha de trigo 2006/07 se prevé en 13 millones de toneladas, a la que se le resta una previsión de demanda de consumo de 5,5 millones de toneladas,y un resguardo de semillade 500.000 toneladas genera-un saldo exportable de 7 millones de toneladas. Los datos oficiales demuestran compromisos y registros por 5,5 millones de toneladas, lo que daría un resto de 1,5 millón de toneladas disponibles para la exportación.
Frente a un escenario internacional alcista y a los problemas climáticos que presionan sobre la cosecha (si la sequía continúa la producción podría ser menor) la suba en el mercado local podría ser de importancia. Pero con la medida tomada por la Secretaría de Agricultura, que dirige Miguel Campos, ahora se esperan precios en baja. De hecho, durante abril pasado los recortes se sucedieron durante 10 días cuando se aumentó el precio FOB para el cereal. El valor de exportación para el trigo viejo también se aumentó de u$s 177 hasta u$s 182.
«El gran perjudicado es el productor. Los exportadores ahora van a tener que salir a comprar trigo al mercado y lo encontrarán a un valor más bajo de lo previsto. Y nosotros, la industria molinera, también encontraremos el cereal a un precio inferior aunque contribuiremos a mantener estabilizado el precio del pan», decía, no sin ironía, anoche, un molinero.


