Massa con UIA: "Fondos financiarán producción"
-
Remeras a un centavo de dólar: el festival de subfacturación de importaciones alcanza al 76% de los textiles
-
Castiglioni: "Para reducir la pobreza fue clave la baja de la inflación y la suba de los salarios informales"
Juan Carlos Lascurain
Después del cimbronazo inicial -»no sabíamos nada; apenas los rumores de los medios», dijo otro de los participantes del encuentro en el despacho que tiene Massa en la Casa Rosada-, la charla retomó el curso previsible: el gobierno monitoreará el ingreso de mercaderías de sectores «sensibles» desde Brasil y Oriente, y la Secretaría de Industria pondrá en marcha una batería de medidas que en definitiva apuntarán a sellar las fronteras a la entrada de importados, con el objetivo declarado de «defender las fuentes de trabajo». Obviamente, si la industria argentina no se moderniza ni mejora su competitividad -más allá de la cuestión del tipo de cambio-, los consumidores seguirán pagando más caro ante la falta de competencia externa.
En relación con el tema de los posibles despidos en que podrían incurrir algunos sectores, Massa dijo que el gobierno estaba dispuesto a hacer «lo que haga falta» (sin especificar) para preservar el nivel de empleo.
Sin embargo, cuando el funcionario les preguntó cómo ven la situación, los cuatro dirigentes expusieron las condiciones en muchos casos críticas que atraviesan diversos sectores y economías regionales, y que serán tratados hoy en el seno de la junta directiva de la UIA (especie de parlamento en el que justamente están representados las provincias y los sectores).
«Mire, ministro: hay empresas que no van a poder evitar suspender, adelantar vacaciones, incluso despedir a la gente más nueva... La cosa está muy fea en las automotrices, las autopartistas, el plástico, los aserraderos, los textiles, la indumentaria...», le dijeron a Massa, poniendo así la preocupación de ese lado de la mesa.
El jefe de ministros volvió a prometer que se tomarán «todas las medidas que hagan falta. Con Industria vamos a controlar los niveles de facturación y la posible subfacturación en importaciones intra y extra Mercosur. Con el Ministerio de Trabajo vamos a monitorear que no haya despidos injustificados... Entendemos lo que pasa y estamos trabajando para evitar las peores consecuencias de la crisis».
Los empresarios se fueron de la Casa Rosada con una sensación ambivalente: por un lado, la sorpresa de la «primicia» que habían recibido de Massa; por el otro, la certeza de que los efectos de la crisis internacional sobre la economía argentina llegarán de manera inevitable, y a lo único que pueden aspirar es a capear la tormenta con los menores daños posibles. «No hubo anuncio de medidas. Nos hubiera gustado irnos con algo concreto en el portafolio», reconoció uno de los cuatro empresarios asistentes.




Dejá tu comentario