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"Tenemos los números en nuestras espaldas", capaces de "bloquear el plan de reestructuración de la deuda" soberana argentina, afirmó el italiano Nicola Stock, uno de los presidentes de la GCAB, luego de participar este fin de semana de la reunión del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial en Washington.
La ADAPD anunció hoy su "acuerdo de coincidencias" con el GCAB, el cual en efecto otorgará más poder a la organización que nuclea a los tenedores de la deuda argentina en default, que vienen manteniendo una dura negociación con el gobierno de Buenos Aires para la reestructuración y el pago.
Stock recordó que la ADAPD es "el más grande grupo de acreedores de obligaciones de la Argentina", representante de tenedores de unos 40.000 millones del total de alrededor de 105.000 millones de la deuda.
El plan del gobierno argentino, señaló el dirigente italiano, "prevé un reembolso del 34 por ciento con una reducción del 66 por ciento". Esta propuesta, reiteró, "nosotros la consideramos inaceptable".
El monto de la deuda era de unos 81.000 millones de dólares, pero con los intereses al 30 de junio se sumaron otros 24.000 millones hasta formar la cifra que se maneja actualmente.
Después de señalar su satisfacción por el ingreso de la ADAPD, Stock dijo que el grupo argentino "teme acciones legales en su contra" de parte del gobierno del presidente Néstor Kirchner.
"Tenemos los números para bloquear el plan de reestructuración de la deuda argentina, y si no vemos señales de apertura y una disponibilidad concreta de abrir negociaciones, seguiremos adelante con las alternativas posibles", señaló.
Para que la oferta sea aceptable, continuó, "el propio FMI considera que es necesario el consenso del 80 por ciento de las emisiones, pero nosotros creemos que la adhesión tiene que ser del 90 por ciento".
Si el gobierno de Argentina, que considera que la propuesta sería aceptable con una adhesión del 50 por ciento, afirmó Stock, "quiere seguir adelante en contra de todos, en ese caso pensaremos actuar de manera legal no sólo contra el default sino también sobre las modalidades de la conversión de las obligaciones".
Detrás del endurecimiento del grupo de acreedores, se encuentran también "los cambios en la situación económica argentina", con un crecimiento del superávit primario, las exportaciones de soja y petróleo y, en consecuencia, la capacidad de "poder pagar más" de lo que se ofreció en la propuesta, estimó Stock.
Al anunciar el acuerdo con el GCAB, la ADAPD dijo que el entendimiento está basado en seis puntos, los primeros de los cuales son el reclamo del reconocimiento del 100 por ciento del capital nominal original, la capitalización de los intereses atrasados e impagos y el pago en efectivo de una parte de esos intereses atrasados.
Los otros tres puntos de coincidencia son el reclamo de que todos los bonos mantengan las condiciones originales de emisión, que las tasas de interés se establezcan de acuerdo a los plazos ("mayores plazos significan mayores tasas", dijeron) y garantías de pago a través de un fideicomiso.
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