Nueva York - Los bonos del Tesoro de los Estados Unidos subieron a su precio más alto en 44 años y, por lo tanto, su rentabilidad cayó a niveles mínimos.
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Las probabilidades de un ataque a Irak más la inestabilidad de las Bolsas y el retroceso de las ganancias de las empresas hicieron que los inversores busquen refugio en los títulos públicos de los Estados Unidos y en el oro. Los japoneses fueron los más ávidos compradores de bonos norteamericanos.
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