La Bolsa de Nueva York cerró ayer a la baja en una jornada que parecía terminar con mejores resultados luego del «supermartes» negro que afrontaron los mercados. Pero no fue así, el Dow Jones cayó 0,53% después del descenso de ventas registrado en enero en los grandes almacenes de Macy's y las advertencias de que la Reserva Federal debe mantenerse vigilante ante el peligro de una mayor inflación.
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El Dow Jones, que agrupa a los 30 valores más importantes de Wall Street, bajó 65,03 puntos para situarse en 12.200,10 unidades, lo que se suma a la fuerte caída de 370,03 enteros (2,93%) que sufrió el martes este índice. El NASDAQ cayó 30,82 puntos (1,33%) y se situó en los 2.278,75 enteros, mientras que el S&P 500, que mide el rendimiento de las 500 principales empresas que cotizan en la Bolsa de Nueva York, retrocedió 10,19 puntos (0,76%) para alcanzar las 1.326,45 unidades. Wall Street abrió con sus principales indicadores en positivo, animada por los resultados publicados por los grupos de entretenimiento Walt Disney y Time Warner, pues los inversores temían que ambas compañías se vieran más afectadas por la ralentización de la economía estadounidense. Las acciones de Disney, que presentó resultados el martes después del cierre, subían u$s 1,85 (6,15%) hasta los u$s 31,92, a pesar de que el beneficio neto del grupo cayó 26,5% en su primer trimestre fiscal (octubre-diciembre), hasta los u$s 1.250 millones. Los títulos de Time Warner subían 73 centavos (4,74%) hasta los u$s 16,13, pese a que el grupo informó ayer que en 2007 ganó u$s 4.387 millones, 33% menos que en 2006.
Las acciones de las empresas industriales avanzaban en la media sesión 0,84%; las de los bancos ganaban 1,1%; las de las compañías tecnológicas, 0,62%; y las de los medios de comunicación, 1,53%.
En el mercado secundario de la deuda, las obligaciones a diez años bajaban y ofrecían una rentabilidad, que se mueve en sentido contrario, de 3,62%, frente a 3,56% del cierre del martes. Mientras tanto, la Reserva Federal inyectó u$s 5.500 millones más al sistema monetario a través de su banco de Nueva York, encargado de hacer estas operaciones.
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