Esta semana comienza con una alta dosis de incertidumbre para los inversores ya que mañana el INDEC informará la inflación de octubre. A pesar de que en la plaza proyectaban que la suba de precios se ubicaría entre 0,8% y 1%, los últimos acontecimientos en el organismo pusieron en duda estos valores.
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La semana pasada, los bonos operaron con poca variación, moviéndose al compás de las noticias que provenían del exterior. Así, el Discount cerró con una baja de 0,52%, en $ 123,35, mientras el Bogar 2018, el principal papel de mediano plazo, ganó casi 0,50%, y alcanzó los $ 128,50.
La resolución del último conflicto que se desató en el organismo (ver pág. 7) será clave para ver qué sucederá con estos títulos. Se sabe que la decisión de Guillermo Moreno de despedir a 20 empleados va en contra del objetivo del Ministerio de Economía de bajar los decibeles del conflicto. Esto trae una luz de esperanza a los inversores, que saben que la manipulación continuará hasta que se emplee la nueva metodología, pero prefieren que aquélla sea la menor posible.
Atracción
Mejores ruedas tuvieron los títulos nominados en dólares, legislación Nueva York. La baja en la tasa de interés por parte de la Reserva Federal y el hecho de que estos papeles están rindiendo, en promedio, 8% fue una atracción demasiado fuerte para los inversores. Esto provocó que el Discount subiese casi 2%, mientras el Par trepó más de 5,5%.
De esta manera, el riesgo-país bajó poco más de 3% en las últimas cinco sesiones, a 341 puntos. Así, la Argentina pudo diferenciarse de los demás países emergentes que vieron subir su tasa de riesgo. El índice «Embi Plus», promedio de los países en desarrollo, subió poco más de 1%, a 203 unidades. Vale señalar que la disminución podría haber sido mayor, pero la baja de los rendimientos de los bonos del Tesoro norteamericano no acompañó.
Preocupados
En el exterior, afuera, los inversores están muy preocupados por los últimos resultados financieros de los principales bancos mundiales. Es por esto que prefieren cubrirse invirtiendo en los bonos del Tesoro de EE.UU. hasta poder saber qué tan profundas serán las heridas provocadas por la crisis del sector hipotecario norteamericano.
Los inversores también estarán atentos a lo que suceda con el dólar. El viernes, el Banco Central tuvo que salir a comprar en el mercado mayorista -más de u$s 50 millones- con el objetivo de que el peso no continuase apreciándose y cerrase en $ 3,131 para la venta.
En un momento de la rueda mayorista, el dólar llegó a negociarse a $ 3,129 para la venta, lo cual representa el valor más bajo desde que se desató la crisis en los EE.UU. Esta fuerte caída del dólar en la última semana (más de 4 centavos) se debe a que los bancos y las empresas se están deshaciendo de la divisa que habían adquirido ante la incertidumbre de las elecciones presidenciales. También influye que la divisa norteamericana se está devaluando con respecto a todas las monedas mundiales y alcanzó el viernes su mínimo histórico frente al euro.
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